"El objetivo fundamental del Kajukenbo es hacernos sobrevivir a una agresión en la calle, el resto no tiene ninguna importancia"
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miércoles, 20 de mayo de 2020

HISTORIA DEL COMBATE LIBRE (IV)

LAS VICTORIAS DE TANABE O...LA REVANCHA DEL JU-JITSU !!
Patrick Lombardo. Fundador del Pankido
Artículo publicado en la revista Kombat-Bushido n.º 6. Nov/Diciembre 2002
Autor: Patrick Lombardo
Traducción: Cesar Gómez

Mataemon Tanabe, campeón de Ju-jitsu, derrota uno a uno a todos los combatientes del Kodokan y da un duro golpe a la reputación del Judo.


   Nos encontramos en 1891. Shiro Saigo, el campeón invencible, abandonó el Kodokan por motivos personales y el Judo de Kano ya no se beneficiaba de la gran ayuda que representaba este maestro de Ju-jitsu. Las antiguas escuelas comenzaban a acercarse al Instituto de Kano que, a cambio, daba a los profesores de Ju-jitsu puestos claves como “profesores de Judo” en las escuelas y Prefecturas de Policía. Pero un hombre se resistía ante todo esto y no aceptaba esa situación. Se llamaba Mataemon Tanabe.
Mataemon Tanabe
   El Kodokan decidió organizar un combate. Por un lado un cierto Tobari, entonces 3º dan, y por otro Tanabe, especialista del combate en el suelo. Desde el principio del afrontamiento Tobari intentó proyectar a su adversario pero fue él quien fue llevado al suelo donde sufrió una estrangulación que le obligó a abandonar. La noticia recorrió toda la ciudad: el Kodokan había sido derrotado !! En el corazón de los viejos maestros de Ju-jitsu se acababa de encender una luz de esperanza y orgullo.
   Por su parte, Tobari perfeccionó sus técnicas en el suelo y algunos meses mas tarde, lanzó un nuevo desafío a Tanabe. Este aceptó y de nuevo volvió a someter a su adversario en el suelo ! Como consecuencia de esta nueva victoria, Tanabe se convirtió en el nuevo punto de referencia del Ju-jitsu. En las semanas y meses que siguieron, lanzó desafíos a varios judokas, ganando todos sus combates siempre en el suelo.
   Esta serie de victorias se acabó el día en que Tanabe afrontó a Hajime Isogai. Entonces 3º dan de Judo, Isogai era un excelente combatiente; muchos años mas tarde alcanzará el 10º dan de Judo y dirigirá la célebre sección de Judo/Ju-jitsu del célebre Butokukai.
   El día del combate, Isogai se empeñó en lanzar sobre Tanabe una proyección del tipo Hane-goshi (movimiento de cadera). Tanabe consiguió contener la furia de su adversario pero no pudo llevar el combate al suelo y el combate fue declarado nulo. Poco después, Tobari, que no bajó la guardia, lanzó un nuevo desafío a Tanabe. Esta vez el combate pareció un ajuste de cuentas. Tobari atacó con violencia pero Tanabe pudo controlarle, llevarle al suelo y encontrándose sobre el, le colocó una estrangulación hasta dejar inconsciente a Tobari.
Mataemon Tanabe aplicando Juji-Gatame

   En 1898, en Osaka, Tanabe afrontó a otro defensor del Kodokan, Kimotsuki. El judoka colocó una proyección y Tanabe cayó sobre la cabeza, perdiendo el conocimiento. Se organizó una revancha poco tiempo después y Tanabe ganó el combate, en el suelo. Después de estos combates, Tanabe y el judoka se entrenarían juntos a menudo, transmitiéndole así su ciencia del combate en el suelo.
   Mas tarde, en Kyoto, Tanabe se enfrentó a un antiguo Ju-jitsoka que se había pasado al Judo, Hiooka. El combate tuvo lugar delante de la familia imperial y Tanabe colocó una llave de rodilla que lesionó gravemente a su rival. Este fue uno de los últimos combates del campeón de Ju-jitsu.
   Después de la retirada de Tanabe, el Judo continuó expandiéndose y no hubo ningún campeón de Ju-jitsu para contrarrestarlo. No obstante, los éxitos de Tanabe no se quedaron en el aire, sin ningún efecto. Al contrario, Isogai, consciente de la importancia del trabajo en el suelo se convirtió en un verdadero especialista en este terreno. Más tarde, cuando dirigió el Judo del Butokukai formó a excelentes combatientes en esta especialidad. Y cuando los judokas del Kodokan afrontaron a los del Butokukai, casi siempre fueron derrotados en el suelo. Es difícil decir en que medida las técnicvas de suelo de Tanabe fueron recuperadas por el Judo. Hoy en día, la disciplina reina del combate en el suelo es el Jiu-jitsu brasileño. Se impone una pregunta. Las técnicas de suelo del Ju-jitsu japonés influenciaron al Jiu-jitsu brasileño, y si es así, de que manera?  

domingo, 10 de mayo de 2020

HISTORIA DEL COMBATE LIBRE (III)

EL FUROR DE SHIRO SAIGO Y LA VICTORIA DEL KODOKAN

Patrick Lombardo. Fundador del Pankido
Artículo publicado en la revista Kombat-Bushido n.º 5. Octubre 2002
Autor: Patrick Lombardo
Traducción: Cesar Gómez

   El maestro de Ju-jitsu, Shiro Saigo aseguró definitivamente la reputación del Kodokan durante un increíble encuentro organizado en la Prefectura de Policía de Tokio, en 1886.


   En 1886, la victoria de Tsunejiro Tomita sobre Hansuke Nakamura reforzó la reputación del Kodokan. considerado como una de las escuelas de artes marciales mas eficaces de Tokio. La escuela de Kano tenía en ese momento cuatro años de existencia y sus campeones, entrenados por Shiro Saigo, parecían poder enfrentarse a cualquier persona. En Junio del mismo año, el prefecto de la Policía, Tsuyo Mishima, organizó un encuentro entre las diferentes escuelas de Ju-Jitsu de la ciudad y el Kodokan estaba en la lista de escuelas invitadas. Para los representantes del Ju-jitsu antiguo, es una ocasión única para probar su superioridad y destrozar las pretensiones de Kano.


Una competición con consecuencias incalculables


   Durante las semanas que precedieron al encuentro, los miembros del Kodokan redoblaron el ardor en el entrenamiento. Kano les informó de lo que se jugaban en la competición y todos fueron muy conscientes que su futuro se iba a jugar sobre el gran tatami  de la Prefectura de Policía. El día “J” se presentaron las principales escuelas de Ju-jitsu de Tokio: Ryoi-shinto-ryu, Yoshin-ryu, Takeuchi-santo-ryu, Sekiguchi-shin-shin-ryu, etc. El Kodokan, por su parte, estaba representado por un equipo en el cual los líderes son: Tsunejiro Tomita, Sakujiro Yokoyama, Yoshiaki

La leyenda del gran Judo (Akira Kurosawa, 1943)
Yamashita, Ichiro Munekata, Katsutaro Oda, Matsujiro Honda, Hoken Iwasaki, Shizuya Iwanami y por supuesto el invencible Shiro Saigo.
   Los combates comenzaron por la mañana y se vio la eliminación sucesiva de casi todas las escuelas clásicas de Ju-jitsu. Por la tarde, dos escuelas seguían en la competición para la gran final: la Yoshin-ryu del maestro Totsuka y el Kodokan de Kano. La tensión era extrema.
   Yoshiaki Yamashita venció a Taro Terushima con una proyección en pie del tipo Ippon-seoi-nage (proyección por encima del hombro). Ichiro Munekata estranguló a su adversario hasta dejarlo inconsciente. Sakujiro Yokoyama también ganó su combate, mientras que Katsutaro oda hizo combate nulo. Hoken Iwasaki y  Shizuya Iwanami fueron los únicos que perdieron sus combates.


Shiro Saigo entra en escena


   El combate estelar era el que oponía a Shiro Saigo contra Entaro Kochi, apodado “el demonio de la escuela Totsuka”. El nombre de los dos adversarios estaba inscrito en una pizarra y el público estaba cada vez más nervioso. Fue Kochi el primero en presentarse sobre el tatami por un lateral, después apareció Saigo por el lateral opuesto. Con respecto a Saigo, Kochi era considerado como un gigante y muchos espectadores apostaron por una victoria del representante de la Yoshin-ryu. Sobre todo por el aspecto mucho más pequeño de Saigo, además de llevar un uniforme de combate en dudoso estado. El Kodokan ya era el gran vencedor de la competición, pero Saigo quería obtener una victoria personal.
La leyenda del gran Judo (Akira Kurosawa, 1943)
   Después de unos momentos de observación, Kochi lanzó el primer ataque: una forma antigua de Uchi-Mata. Saigo se sobrepuso al ataque y aprovechó para deshacerse del Kumi-kata (agarre del kimono); fiel a sus costumbres, retrocedió rápidamente situándose a unos tres metros de su adversario. Kochi, sin esperar, se precipitó de nuevo sobre el representante del Kodokan que, de nuevo, se deshizo del agarre y retrocedió algunos metros. ¿Saigo estaba intentando rehuir el combate? ¡ Seguramente que no ! Bruscamente, se lanzó al cuerpo a cuerpo e intentó desequilibrar a Kochi con movimientos laterales de todo el cuerpo, aunque, la diferencia de peso entre los dos adversarios era muy grande y fue Kochi quien encontró primero el hueco. Comenzó a ejecutar Tai-otoshi y Saigo se encontró volando por el aire. Durante un instante todos creyeron que estaba vencido, pero el guerrero del clan Aizu se revolvió en el aire cayendo sobre los pies. Fue entonces cuando grito: “No he sido derrotado”.
   El público exclamó con estupor, pero Kochi no se dejó intimidar. Entonces, se puso a atacar sin descanso, intentando romper, con la potencia de sus movimientos, la flexibilidad de su adversario. No obstante, no había nada que hacer y al final fue Saigo el que consiguió la ventaja. Comenzó a ejecutar O-uchi-gari, Kochi notó que el final del combate se acercaba, consiguió liberarse de las piernas de Saigo y levantando a su adversario sobre los hombros, le proyectó violentamente al suelo.  El maestro de la Yoshin-ryu debió pensar sin duda alguna que había ganado el combate, pero de nuevo, Saigo aterrizó sobre sus pies. Si esperar, el representante del Kodokan se lanzó sobre su oponente y le aplicó sus técnica favorita, Yama-arashi. Kochi golpeó fuertemente el tatami con la cabeza y quedó inconsciente en el suelo.
   Entre el público, el maestro Hikosuke Totsuka acababa de comprender que el reinado de su escuela en el seno de la Policía de Tokio se había acabado. A partir de ahora, gustara o no, las artes marciales japonesas tendrían que contar oficialmente con el Ju-jitsu del Kodokan, al que algunos llamaban Judo. Para Kano, fue una victoria extraordinaria. Pero atención; el Ju-jitsu antiguo no había muerto y los miembros del Kodokan pronto se darían cuenta...a costa suya !!


viernes, 24 de abril de 2020

HISTORIA DEL COMBATE LIBRE (II)

LOS COMBATES CAUSAN FUROR EN LAS ESCUELAS DE JU-JITSU
Patrick Lombardo
Artículo publicado en la revista Kombat-Bushido nº 4. Junio 2002
Autor: Patrick Lombardo
Traducción: Cesar Gómez

   Durante una demostración privada, un maestro de Ju-jitsu lanzó un desafío de honor a Tsunejiro Tomita, delegado del Kodokan. Lo que sigue fue un combate épico…

   En 1884, la victoria de Shiro Saigo sobre Matsugoro Okuda dio mucho que hablar. La escuela de Jigoro Kano, el Kodokan Judo, empezó a labrarse una buena reputación. Se la respetaba porque Shiro Saigo era muy bueno, pero al mismo tiempo se la despreciaba porque Kano había “cocinado” su propio Ju-jitsu y no por culpa del Judo que, para muchos, no existía.

El Kodokan es atacado de nuevo

   A principios de 1886, un maestro de Ju-jutsu, Magoroku Hachitani, organizó la inauguración de su nuevo dojo. Para esta ocasión invitó al Kodokan para que enviase a cuatro de sus representantes; Tsunejiro Tomita, Takisaburo Tobari (antiguo practicante de Ju-jitsu derrotado por Saigo y convertido al Kodokan), Junshin Arima y Bunzo Matsuda. Durante la ceremonia, Tomita efectuó una demostración técnica  con Mamoru Hachitani, el hijo mas joven del maestro Hachitani. Todo salió muy bien pero nada más terminada la demostración un hombre de gran envergadura salió de entre el público. Se había puesto el traje de combate y se dirigió hacia Tomita. Empezaron a oirse muchos murmullos y la tensión subió rápidamente. Este hombre no era cualquier persona, se trataba de Hansuke Nakamura, de la escuela Ryoi-shinto-ryu. Era uno de los maestros de Ju-jutsu con mas reputación de la Policía de Tokio. “¿Quiere usted hacer un intercambio conmigo?”...le lanzó a Tomita. El tono no dejaba ninguna duda y el desafío estaba claro: vengar a Okuda. El miembro del Kodokan, consciente de la importancia del suceso, aceptó el desafío.

¡Plancha japonesa!

Tsunejiro Tomita
   El combate comenzó. Nakamura, más grande y más fuerte que Tomita atacó de forma desenvuelta y calculada, poniendo toda su fuerza en los hombros y brazos. Tomita, que se entrenaba regularmente bajo la dirección de Shiro Saigo, permaneció relajado y súbitamente explotó deslizándose bajo su adversario. Nakamura, sorprendido por esta acción inesperada, no tuvo tiempo para frenar el ataque. Tomita ejecutó una espléndida “plancha japonesa” (tomoe-nage) y Nakamura cayó pesadamente al suelo después de haber descrito un gran movimiento circular con su cuerpo. Hoy en día, en una competición de Judo, una técnica semejante daría la victoria a su autor. Pero aquí no estábamos en un torneo de Judo, se trataba de un combate de Ju-jitsu...así que el combate continuó.

El combate va al suelo

   Mas prudente, a causa de ese primer fracaso, Nakamura cambió de táctica. Agarró fuertemente a Tomita por la manga y el cuello del kimono y le empujó haciéndole atravesar la pequeña sala hasta placarle finalmente, con un ruido seco, contra las planchas de la pared del dojo. ¿El combate se iba a desarrollar en el cuerpo a cuerpo? Nada de eso. Evitando la presión de su adversario, el miembro del Kodokan pivotó contra el muro, se dejó caer al suelo y efectuó un nuevo tomoe-nage que proyectó a Nakamura a lo largo de la pared. El maestro de Ju-jutsu se estaba levantando cuando Tomita atacó de nuevo. Entonces, el combate adquirió otra dimensión. Nakamura agarró a su adversario por la cintura y sin darle tiempo para reaccionar, le llevó al suelo. Mas potente que el representante del Kodokan, Nakamura ejerció una presión física terrible con la parte superior del cuerpo. Fiel a sus costumbres, Tomita intentó liberarse con suavidad, girando y moviendo sus caderas hacia ambos lados. Poco a poco, consiguió encontrar una posición mas cómoda e intentó realizar una estrangulación. Descuidado, Nakamura no vio venir el ataque y un instante después, ya era demasiado tarde. Las manos de Tomita cerraron inexorablemente el cuello del kimono de su adversario y Nakamura estuvo a punto de perder el conocimiento. En ese preciso momento, Magoroku Hachitani, que ejercía las funciones de árbitro, decidió parar el combate. Nakamura no llegó a perder el conocimiento pero el resultado del combate fue claro para todo el mundo. Una vez más el Ju-Jitsu del Kodokan consiguió la victoria.
   Esta noticia recorrió rápidamente todos los dojo de Tokio. El descontento continuó creciendo y pronto llegaría el momento en el que los “traidores” del Kodokan afrontarían al conjunto de escuelas tradicionales reunidas.
   Años mas tarde, cuando le preguntaron sobre el combate, Tsunejiro Tomita dijo: “Yo tenía 22 años, Nakamura tenía 33 y su práctica estaba más bien basada en la fuerza. Era uno de los mejores ju-jitsoka de la época y su reputación era terrible. En el momento del combate yo era 3er dan y estaba muy orgulloso de ese grado, era muy ambicioso. Nakamura, por su parte, perdió un poco el control de si mismo y eso fue, sin duda, lo que me permitió ganarle”. 
   El año 1886 comenzó muy bien para el Kodokan, pero lo más duro estaba por llegar. Los combates que se avecinaban serían decisivos para el futuro de las artes marciales japonesas a mano vacía. El gran protagonista de esta historia fue Shiro Saigo, cuyos éxitos adquirirán una gran dimensión durante un torneo casi mítico, en la prefectura de Policía.


viernes, 17 de abril de 2020

HISTORIA DEL COMBATE LIBRE (I)

LOS MAESTROS DE JU-JITSU SE ENFRENTAN POR EL HONOR DE LAS ESCUELAS
Patrick Lombardo
Artículo publicado en la revista Kombat-Bushido nº 2. Enero 2002
Autor: Patrick Lombardo
Traducción: César Gómez

   Los combates que, a finales del siglo XIX, opusieron a los últimos grandes Maestros de Ju-jutsu, establecieron las bases de las artes marciales de hoy en día. El afrontamiento entre las escuelas permitió  a las técnicas de aquella época evolucionar de una manera decisiva.

   En 1882, un joven practicante de Ju-jutsu, con apenas 22 años de edad, decidió abrir su propia escuela de combate. Se llamaba Jigoro Kano y soñaba con crear una nueva disciplina que definió con el nombre de “Judo”. Kano dio un nombre a su club: el Kodokan. Pero, él no posee ningún “certificado de Maestro” que le autorice a actuar de esa manera. A pesar de que la tradición de aquella época era muy estricta; nadie puede enseñar artes marciales si no es titular de un certificado expedido por un Maestro reconocido.  Kano sabía a lo que se exponía; los alumnos de otras escuelas vendrían a desafiarle, para “fastidiarle el chiringuito” y poner su club patas arriba. El nivel de práctica de Kano no le permitía afrontar con seguridad esos afrontamientos. 
Sensei Jigoro Kano a la edad de 28 años

   El Judo, que sólo existe en esa época en el espíritu de Kano, está mal visto por las otras escuelas de Ju-jutsu simplemente porque Kano criticó el Ju-jutsu describiéndolo como una práctica brutal y anticuada. Kano quería que el Judo del Kodokan derrotara a todas las escuelas de Ju-jutsu, pero no tiene junto a él a ningún judoka de gran nivel. Esa es la razón por la que decidió reclutar, a sus propios gastos, al mejor combatiente de Ju-jutsu de aquella época: Shiro Saigo.

El Ju-jutsu protege al Judo

   El joven Shiro Saigo estudió las técnicas de combate a mano vacía en el seno del célebre clan Aizu, bajo la dirección de su padre adoptivo: Tanomo Saigo. Es un combatiente vivo, casi imposible de proyectar y muy agresivo. Dominaba a la perfección las técnicas que el mismo Kano no conocía y su acción fué determinante para el futuro del Kodokan. Saigo estudió igualmente el Ju-jutsu de la Escuela Tenshin-shinyo. Cuando aceptó “firmar” con el Kodokan, Saigo sabía que tendría que combatir contra los otros Maestros de Ju-jutsu.
Shiro Saigo y Tanomo Saigo

   La primera vez que Saigo tuvo que defender el honor del Kodokan fue contra dos expertos procedentes de la Escuela Tenshin-shinyo: Sakujiro Yokoyama y Takisaburo Tobari. Los dos hombres fueron derrotados y poco después se convirtieron en alumnos del Kodokan, y por lo tanto, de Shiro Saigo.

Vencer o retirarse

   Un día de 1884, dos años después de la creación del Kodokan, tres hombres se presentaron en el dojo de Kano, tres Maestros de Ju-jutsu que vinieron a lanzar un desafío. Se trataba de Matsugoro Okuda, Daihachi Ichikawa y Morikichi Otake. La historia recuerda sus nombres ya que se trató de un evento importante en el desarrollo del Ju-jutsu en Japón. Saigo era perfectamente consciente de lo que se jugaba en aquel encuentro. Si ganaba, otros adversarios vendrían para probar suerte, si perdía, tendría que abandonar el Kodokan y puede que el mismo Kodokan tendría que cerrar sus puertas. Otro problema pesa sobre los hombros de Saigo, como Maestro de Ju-jutsu, aceptó defender los colores del Judo. Por esta razón, no los otros adeptos no le aprecian demasiado.

   Cuando los tres hombres entraron en la sala, Saigo aún estaba vestido de calle. Después de haber aceptado el desafio, se vistió con su ropa de entrenamiento y se presentó en el centro del tatami. Su adversario fue Okada, más grande y más pesado que él.

Shiro Saigo

   Okada comenzó el combate agarrando las dos solapas del kimono de Saigo, su intención era proyectarlo al suelo varias veces hasta agotarlo y después aplicarle una llave o estrangulación decisiva. Flexible y más ligero, Saigo siguió los movimientos de su adversario sin oponerse y manteniendo una posición muy estable. De repente, Okada intentó una proyección hacia adelante, Saigo se deshizo del agarre y efectuó un salto hacia atrás. Okada se mostró sorprendido y enfurecido retomó el contacto atacando alternativamente a derecha e izquierda. Bruscamente, Saigo se deslizó bajo su adversario y le hizo caer rodando por encima de él y haciéndole caer sobre la cabeza. Cuando Okada cayó al suelo Saigo se retiró hacia atrás para retomar la distancia. Dejó que su adversario se levantara y atacó de nuevo con la misma proyección. De nuevo, Okada se encontró en el suelo. Con un gran esfuerzo consiguió levantarse e incluso provocó a Saigo gritándole: “Ven aqui !” El alumno del Kodokan, respondiendo a su provocación volvió a proyectar de nuevo a su adversario, siempre sobre la cabeza. Esta vez, Okada tuvo muchas dificultades para levantarse, mientras y Otake le animaban hasta que lo consiguió. De nuevo Saigo saltó una ultima vez hacia él y le aplicó una terrible proyección  en la que los dos brazos están inmovilizados. Resultado: es imposible amortiguar la caída. Okada cayó violentamente golpeando el suelo con la cabeza y permaneció inconsciente. La ultima proyección utilizada por Saigo es conocida con el nombre de “Yama-arashi”, que significa “tempestad en la montaña”. Es con esta técnica, prohibida hoy en día,  con la que Saigo vencerá en numerosos combates contra las escuelas de Ju-jutsu.



miércoles, 1 de febrero de 2017

Las raíces del Jiu-Jitsu en Europa (VI)

"El Judo en Francia"

Traducido de “EL JUDO. SU HISTORIA, SUS EXITOS”.
(“Le Judo. Son Histoire, ses Succés”. Michel Brousse. Ed Liber 1996.
Federación Francesa de Judo y Disciplinas Asociadas).
Traducción: César Gómez

"Le Judo" por Uzelac. 1932
  Después de un largo periodo de desinterés, el Jiu Jutsu, al final de los años treinta, vuelve a aparecer en algunos artículos de prensa. El acercamiento es diferente poniéndose el acento en la fama de algunos de sus practicantes.

  Instalado en París, en el corazón del barrio de la Montagne Saint-Geneviève, el “Jiu Jitsu Club de Francia” agrupa principalmente a estudiantes y universitarios. En 1937, los lectores del periódico “Le Soir” descubrieron a Frédéric Joliot, premio Nobel de Química y profesor en el Colegio de Francia, en un “uniforme de gruesa tela blanca”, proyectando a su amigo, el profesor Biquart. El periodista declaraba: “el Señor Radium insistió en mostrarme la eficacia de su método. Me invitó amablemente a despojarme de la chaqueta y también de los zapatos para no ensuciar el grueso tapiz blanco. (…) Muy suavemente, y por culpa de las inexorables leyes del equilibrio, fui lanzado al tapiz, sin ningún daño, teniendo todo el tiempo para admirar, de paso, las torres de Notre-Dame, en un mundo que daba la vuelta”.

Irène y Frédéric Joliot-Curie.
Premio Nobel de Química en 1935
  Los principales argumentos de principios de siglo eran lo “sensacional” y la “invencibilidad”, pues bien, ahora se desaparecen ante la “reflexión”, la “ciencia” y las “leyes del equilibrio”. El Jiu Jitsu ya no se presenta únicamente como un “deporte de defensa”, también es una educación física y mental. En 1905, el soldado japonés legitimaba el valor combativo de este método. Treinta años más tarde, el interés de emblemáticos científicos franceses ofrece un modelo totalmente diferente.

  La transformación es sorprendente y da lugar a numerosas preguntas (…) La primera evolución toca directamente a la práctica y propone una nueva lectura de las técnicas utilitarias de combate. Progresivamente, el Jiu Jitsu va a ir cambiando hacia el Judo. El método inicial de defensa se enriquece de una dimensión intelectual. Los periódicos anuncian una ciencia, una escuela de sangre fría, una mejoría de la civilidad del carácter y del cuerpo. El segundo hecho específico es la constitución de una “cultura” propia a la disciplina. Los códigos y valores compartidos por todos los adeptos sacralizan una actividad aureolada por la mística oriental.

  La implantación definitiva del arte japonés reposa, por una parte, sobre dos aspectos esenciales: el establecimiento de estructuras nacionales dictadas por la reglamentación del deporte en Francia y la creación de una nueva profesión, socialmente valorizada, el “Maestro de Judo”. Elementos determinantes del crecimiento, estas características se deben a contribuciones individuales a menudo apasionadas. No obstante, la responsabilidad de las personas implicadas no puede reducirse a la medida de sus intenciones. En Francia, la transformación progresiva del Jiu Jitsu al Judo es el resultado de sucesivas influencias que se expresan en un contexto social, cultural y económico cuya importancia no ha funcionado en tentativas anteriores.

Las raíces del Jiu-Jitsu en Europa (V)

"El Origen del Judo"

Traducido de “EL JUDO. SU HISTORIA, SUS EXITOS”.
(“Le Judo. Son Histoire, ses Succés”. Michel Brousse. Ed Liber 1996.
Federación Francesa de Judo y Disciplinas Asociadas).
Traducción: César Gómez


  El contexto en el que el Jiu-Jitsu apareció en Europa hizo que la población lo considerase un sistema híbrido, misterioso y casi invencible. Su lugar entre las prácticas “deportivas” era marginal. “¿El Jiu-Jitsu es un deporte?”…esta pregunta fue formulada por Pierre de Coubertin en la “Revista Olímpica” (marzo 1906). Y la respuesta no tuvo ninguna ambigüedad. No podía tratarse de un “verdadero” deporte sino de un excelente método de defensa personal: “Fuera de la realidad (la cual no puede presentarse nunca) de un verdadero combate, el Jiu-Jitsu no permite más que ejercicios convencionales y cortados (…) La esgrima y la Lucha no son simulacros; sino que dentro de los límites fijados por los reglamentos sabiamente restrictivos, el esfuerzo es libre; nada hace que disminuya su continuidad. En el Jiu-Jitsu, al contrario, hay que contentarse de marcar la mayor parte de golpes con el temor dominante de lesionar al adversario si se insiste demasiado”.

La finalidad del Jiu-Jitsu aleja al arte japonés de una dimensión deportiva, y la falta de realismo en los afrontamientos cotidianos limita su alcance educativo.

Alejado del comercio del ejercicio físico, no reconocido entre los deportes, el Jiu-Jitsu ve su confidencialidad compensada por la difusión de su imagen. Prácticamente desaparecido del terreno privado, el método japonés permanece presente entre las instituciones de mantenimiento del orden público, las cuales aseguran una práctica permanente.


Durante los primeros años del siglo se construyó un imaginario colectivo que explica la importancia de los símbolos ligados a este método: una eficacia superior, misteriosa pero científica, rodeada de nobleza y exotismo.

Es en este contexto en el que aparece el método de Kano en Europa. A diferencia del Japón, donde el paso del Jiu-Jitsu al Judo marcó una ruptura voluntaria con respecto a las técnicas de defensa, en Europa, la evolución será lenta y progresiva y se inscribirá en la lógica de las representaciones del método japonés.

martes, 10 de enero de 2017

Las Sensaciones en el Jiu-Jitsu Brasileño

Excelente articulo de Mestre Roy Harris, cinturón negro de Jiu Jitsu Brasileño 4º dan, en el que nos explica cinturón tras cinturón las etapas de la progresión en el Jiu-Jitsu Brasileño.

Sensei Roy Harris
1.- CINTURÓN BLANCO.

  En este nivel os toca pagar la “novatada”. Dicho de otra manera, pasareis la mayor parte del tiempo acostados sobre la espalda. Casi siempre seréis aquel que abandone (agotamiento físico, sumisiones,…). No desesperéis, nadie nació siendo un experto.

  Durante el periodo de cinturón blanco aprenderéis los fundamentos esenciales. Si domináis bien estas técnicas de base y las posiciones de control podréis progresar hacia niveles más elevados con comodidad y eficacia.

  Vuestra habilidad dependerá fundamentalmente de los siguientes elementos:

- Experiencia previa en otras artes marciales (Judo, Sambo, Lucha,…)
- Nivel de condición física adecuado (¡…una buena condición física ayuda mucho!)
- Habilidad en el aprendizaje visual (se absorbe la información con mayor rapidez).

  Los alumnos que posean antecedentes en deportes de lucha se adaptarán con facilidad a las técnicas de Jiu-Jitsu. Aquellos con experiencia en Atletismo también lo harán bastante bien. En cambio, los que provienen de deportes de “golpeo” o “percusión” tienen, a menudo, dificultades para adaptarse. La razón es que están habituados a las referencias visuales de las líneas horizontales y verticales de los muros, las puertas, etc.…con el fin de estabilizar sus desplazamientos. No se sienten nada cómodos con las situaciones “en diagonal” y aprenden rápidamente que el suelo no es su “colega”. Necesitarán un periodo de tiempo para familiarizarse con estas nuevas perspectivas. No debéis olvidar que todos los alumnos, sean cuales sean sus antecedentes, han progresado con éxito a través de los diferentes niveles del Jiu-Jitsu.

  La parte más frustrante del cinturón blanco es el hecho de que la mayor parte de los alumnos avanzados os hará “palmear”, o como mínimo, os dominará en términos de posición. Esta frustración hace que os preguntéis cosas como: “¿Qué tengo que hacer para superar a estos tipos? ¿Cómo se sale de la posición lateral o de la montada? ¿Cómo voy a finalizar a los cinturones azules o morados?”

  Por desgracia no podéis hacer prácticamente nada, aparte de acostumbraros a “palmear” para abandonar y estar constantemente dominados en las posiciones. Tenéis que considerar el “abandono” como una especie de “forma de aprendizaje”. Cuando yo era cinturón blanco recuerdo haberme sentido como un muñeco, pero, no podía hacerse nada para evitarlo. El Jiu-Jitsu Brasileño necesita un “tiempo de servicio”, tiempo de práctica….no existen atajos!!

  En cambio, no debéis olvidar que los cinturones azules también han tenido que pasar por lo mismo que vosotros, así que debéis continuar con los entrenamientos. Pronto seréis un cinturón azul que hará abandonar a los blancos!! Si continuáis entrenando pronto aprenderéis a escapar de cualquier posición con finura y técnica, y seréis vosotros los que tendréis que ayudar y animar a los frustrados cinturones blancos.

  Es normal que los cinturones blancos utilicen un máximo de velocidad, potencia, fuerza y explosión para obtener resultados positivos, puesto que es eso lo que conocen. En cambio, una vez que hayáis pasado este nivel, el mundo del Jiu-Jitsu cambiará totalmente.

Sensei Roy Harris
2.- CINTURÓN AZUL.

  Este es el cinturón de la supervivencia. En este nivel os concentraréis en las salidas de la mayor parte de posiciones inferiores (de montada, de guardia, lateral, etc…).

  La aptitud para liberarse de todas las posiciones inferiores es previa a la de conseguir la ventaja, dominar en términos de posición, y hacer abandonar al adversario. Existen numerosas posiciones inferiores (…y no necesariamente la guardia), pero éstas requieren un nivel elevado de velocidad, de fuerza y de potencia. ¿Por qué?..por que cuando vuestro cuerpo está colocado en posición inferior no puede aplicar palancas eficaces.

  Para compensar este problema debéis utilizar velocidad, fuerza y potencia al efectuar las técnicas (toda persona que afirme lo contrario os está induciendo al error intencionadamente, o bien, no conoce absolutamente nada de las posiciones montadas!!!). Algunos podrán discutir este punto, pero yo mantengo mi opinión.

  Evidentemente aún no tenéis la habilidad necesaria para aplicar lo que se debe hacer estando en posición inferior y tampoco tenéis el control sobre el cuerpo de vuestro adversario. ¿Entendéis ahora la razón por la que las salidas representan una parte vital de una sólida formación de base?

  Cuando podéis escaparos con facilidad aprovechando el espacio más pequeño (sin importar el adversario) a menudo os situaréis en posiciones de superioridad. Y cuando tenéis ese tipo de posiciones, también tenéis más posibilidades de obtener la sumisión. Sin embargo, no debéis lanzaros hacia las sumisiones demasiado pronto, puesto que aún no tenéis el talento necesario para inmovilizar a una persona con facilidad y fineza. He visto a demasiados cinturones azules lanzarse en cuerpo y alma en las sumisiones, solamente para conseguir frustrarse cuando no conseguían su objetivo. A menudo, casi consiguen “pasarlas”, pero sin poder finalizarlas correctamente.

  En consecuencia, el cinturón azul busca incesantemente más técnicas de sumisión pensando que las “nuevas técnicas” le harán más eficaz. Estos alumnos no se dan cuenta de que su capacidad de finalizar a un adversario está ligada directamente a su incapacidad de dominarlo en términos de posición. 

  Naturalmente, el cinturón azul está orgulloso de haber escapado de una posición inferior y dominar después la situación. En cambio, siente que solo tiene “una oportunidad” para ejecutar la sumisión. Sabe que si falla se encontrará en una mala posición y de nuevo estará boqueado hasta que su adversario cometa un error.

  Una vez que controláis las salidas podríais comenzar a progresar en las posiciones de dominación. Cuando podáis salir rápidamente de la mayor parte de posiciones de inferioridad, concentraos sobre un control cómodo y con la menor fuerza posible del adversario. Cualquiera puede controlar a un oponente utilizando toda su fuerza, durante un corto periodo de tiempo. En cambio, conseguir controlarlo sin esfuerzo es mucho más difícil.

  La siguiente etapa después de dominar las salidas y las posiciones dominantes sería el desarrollo de algunas técnicas de sumisión. Aunque no debéis darles demasiada importancia puesto que aún quedan otros importantes terrenos en los que debéis entrenaros. No podéis ocupar demasiado tiempo con las sumisiones, aunque sabemos que representan la parte más agradable del Jiu-Jitsu brasileño. No digo que no haya que practicarlas, sino que no debéis concentraros demasiado en ellas,…dejad un poco de placer para el cinturón morado!!!

  Como cinturón azul debéis construir un amplio repertorio de técnicas posicionales y algunas sumisiones. En cambio, vuestros conocimientos aún serán limitados a causa de vuestro bajo nivel de experiencia. Seguiréis necesitando una parte importante de velocidad, fuerza y potencia para poder “pasar” vuestras técnicas.

  También sucede algo interesante con la obtención del cinturón azul, aumenta extremadamente el nivel de eficacia y competitividad. Cuando yo era cinturón blanco me parecía completamente normal el intentar hacer abandonar a todo el mundo. En cambio, una vez que obtuve el cinturón azul, algunos cinturones blancos mucho más fuertes que yo “iban a por mi”, La mayor parte de ellos querían llegar a decir: “Oye, he finalizado a un cinturón azul!!!”. El juego se volvió muy competitivo, lo que hace que este color sea muy interesante.

Sensei Roy Harris inmovilizando en Hon Gesa Gatame
3.-CINTURÓN MORADO.

  Ahora que ya sois cinturón morado conseguiréis hacer cosas que os habría gustado conseguir cuando erais blancos o azules. En este nivel agruparéis las técnicas de base en combinaciones variadas de 2 o 3 movimientos, gracias a las técnicas de impulso o inercia. Al mismo tiempo, ganareis experiencia y utilizaréis cada vez menos fuerza y velocidad en vuestras combinaciones.

  Para concentraros en la utilización del impulso deberéis entrenar todo vuestro cuerpo, que deberá “reconocer” ese tipo de sensaciones. Hasta ahora, la mayor parte de elementos eran visuales, pero ahora habéis desarrollado un nivel elevado de sensibilidad física. Más adelante podréis “seguir” a vuestro adversario sin “forzar” las técnicas utilizando la fuerza y la potencia. Ser capaz de utilizar los impulsos para “fundirse” con el adversario ayuda muchísimo cuando os enfrentáis a personas mucho más grandes y fuertes que vosotros. Empujar el “peso muerto” de un adversario es agotador si no tenéis una buena técnica posicional. Necesitaréis utilizar el impulso que os proporciona vuestro adversario, además de crear el vuestro propio cuando él no está en movimiento. Esto hará que en la ejecución de vuestras técnicas necesitéis mucha menos fuerza.

  Vuestro entrenamiento como cinturón morado debería implicar igualmente la combinación de técnicas de base en 2 o 3 movimientos, incluso hasta 5!! Fijaos en que he utilizado el término “de base”. La filosofía de los cinturones morados es muy diferente a la de los blancos o azules, estos, piensan que la respuesta está en el hecho de aprender cada vez más técnicas. En cambio, el morado piensa: “Tengo que refinar las técnicas que conozco y luego aprender a combinarlas adecuadamente con un máximo de fluidez”.

  Por ejemplo, cuando aprendí a ejecutar el “triángulo” creía que solo era cuestión de colocar las piernas de una determinada manera por encima de la cabeza y de los hombros de mi adversario, y luego apretar. Poco a poco me fui dando cuenta que había un grupo específico de adversarios que “creaba” la oportunidad de colocar esta técnica. Más tarde me di cuenta de que estos mismos adversarios podrían “subdividirse” a su vez en más de 20 categorías. Hoy en día, como cinturón negro, el “triángulo” es un conjunto de más de 20 partes diferentes de movimiento que deben colocarse juntas en un orden específico con el fin de hacerlas funcionar hacia un mismo objetivo.

  Una vez que dominé el “triángulo” lo reuní con otras técnicas de base, como Juji Gatame, “raspado en tijera”, “Kimura”, etc... Saber combinar el “triángulo” con otras técnicas de base y utilizarlas con impulso ha sido uno de los factores más importantes en mi desarrollo. Una vez que pude combinar y utilizar las técnicas de esta manera me dio la impresión de que podía enfrentarme a cualquiera y….así os sentiréis vosotros!!! Muchos alumnos de otras escuelas y de la mía propia me han confirmado esta sensación.

  Mientras que la base del conocimiento y de la experiencia del cinturón morado continúa creciendo con el tiempo, también se adquiere mayor confianza. Así, no es sorprendente ver combates “sobrecargados técnicamente” sobre todo en los “jóvenes” cinturones morados ¿Por qué? Por que al igual que los cinturones blancos querían hacer abandonar a los azules, algunos de los “veteranos” azules quieren ganar a los morados. Al mismo tiempo que algunos morados atraviesan el periodo en el que quieren compararse técnicamente a otros morados más antiguos y experimentados.

Sensei Roy Harris
4.- CINTURÓN MARRÓN.

  Este es el cinturón en el que se dominan todas las nociones de base y de algo a lo que llamo “toma de control a discreción”. Las sumisiones también tienen un papel importante en el entrenamiento.

  Cuando decido que un alumno está preparado para obtener el cinturón marrón le anuncio que tiene por delante de 9 a 12 meses de preparación y luego le doy una lista de tareas que debe completar.

  Antes de ser marrón, el morado debe dominar todas y cada una de sus salidas. Espero de ellos el que sean capaces de salir de todas las posiciones con y sin la utilización de las manos. Deben saber como empujar y tirar, levantar y bajar, con cada parte de su cuerpo. Quiero que sean capaces de controlar a otros alumnos con y sin la utilización de sus manos. Deben utilizar todas las técnicas de base en combinaciones de 3 a 5 elementos, al igual que sus técnicas de sumisión, que deben ser fluidas y eficaces.

  Aquí entra en juego mi método de “toma de control a discreción”. Les diré a mis alumnos: “durante el próximo mes todo lo que quiero que hagáis son llaves de pierna”. El mes siguiente solo harán estrangulaciones, y así sucesivamente. De esta manera, los alumnos ejecutan una tarea durante un mes hasta perfeccionarla. Como los otros alumnos conocen las técnicas que los futuros marrones deben realizar, éstos deben mostrarse creativos en su juego para poder “pasar” las técnicas.

  Una vez que el alumno domina las llaves de brazo, de pies y las estrangulaciones, aumento la complejidad de su entrenamiento. Ahora debe concentrarse en un miembro específico. Por ejemplo: “durante el próximo mes solo debéis hacer llaves al brazo izquierdo del adversario”. Esto fuerza realmente al alumno a desarrollar una multitud de formas de “entrar” a una misma llave. Será capaz de hacerlo puesto que tiene una formación de base muy sólida en todas las posiciones. Sin esta base no osaría ni siquiera intentarlo por miedo a encontrarse en malas posiciones en caso de fallo. Es importante que comprendan que las posiciones y el control son los medios más importantes que deben desarrollarse al principio. 

  Una vez que el alumno posee una base muy sólida, obtendrá su cinturón marrón. Luego continuará refinando su juego, buscando sus puntos débiles y concentrándose en ellos. El alumno debe encontrar también cuales son sus puntos fuertes, concentrarse en ellos y desarrollarlos, puesto que ellos definirán su “carácter” como cinturón negro. La mayor parte de cinturones negros poseen una especialidad. Algunos, las proyecciones, otros las estrangulaciones, etc.… Sólo deseo que mis cinturones marrones encuentren un objetivo que les permita entrenarse sin límites.

Sensei Roy Harris
5- CINTURÓN NEGRO

  Este es el nivel en el que concentraréis vuestro entrenamiento en los contraataques y desarrollaréis vuestra especialidad dentro del mundo del Jiu-Jitsu.

  Comenzaréis realmente a refinar y definir vuestro arte, convirtiendo el Jiu-Jitsu en algo mucho más personal. Los alumnos comienzan a darse cuenta de que existe más de una manera de atrapar a un “felino” del Jiu-Jitsu. También se dan cuenta de las técnicas que funcionan realmente y de las que no…con cierto tipo de personas, y como actuar adecuadamente.

  Dejadme aclarar algo, todo esto se aplica a aquellos cinturones negros que se encuentran “siempre” en un estado de perfeccionamiento, de refinamiento, de crecimiento y aprendizaje. No a aquellos que se quedan estancados en sus formas de hacer y paralizados por la resistencia al cambio.

  De hecho, al nivel de cinturón negro, el proceso de aprendizaje recomienza de nuevo. Un estudiante honrado reconocerá lo poco que sabe sobre el arte. Igualmente, deberá aceptar el hecho de que existe una gran diferencia entre un “nuevo” cinturón negro y un veterano que lleva muchos años de entrenamiento como cinturón negro. Por ejemplo, yo soy cinturón negro desde hace sólo 2 años y me considero como: “un cinturón blanco entre los cinturones negros”. En cambio, fijaos en Royler Gracie, él es cinturón negro desde hace muchos años, incluso mucho antes de que yo conociera el Jiu-Jitsu Basileño. Posee tantos cientos de horas de entrenamiento, de aprendizaje y de competición que no tengo ninguna posibilidad de comparar mi cinturón negro al suyo. 

  Como “nuevo” cinturón negro estoy dentro de mi propia aventura, tan larga como la que he vivido hasta ahora. Como ya he conocido un camino similar, estoy preparado para hacerlo de nuevo!!!

  A este nivel vuestra experiencia técnica es ya muy elevada. Por supuesto, puede que no podáis ejecutar a la perfección todos vuestros conocimientos técnicos, al menos no tan bien como lo deseáis. Tendréis algunos movimientos favoritos que os gustará utilizar la mayor parte del tiempo. 

  Si continuáis entrenando con la misma intensidad que para los cinturones precedentes, vuestro nivel continuará aumentado. La única diferencia es que vuestro juego será mucho más “estrecho”. En lugar de trabajar las “nuevas” técnicas, perfeccionaréis y refinaréis las antiguas. Trabajaréis sobre pequeños movimientos mucho más sutiles para obtener los mismos resultados que antes, movimientos que transformarán vuestro arte haciéndolo más agradable y fácil de practicar.

  Por ejemplo, para un cinturón negro, la diferencia entre salir o estar bajo control es, a menudo, cuestión de un movimiento de cadera de menos de 1cm. Si!!!...1cm!!!... La sensibilidad durante el juego es muchísimo más elevada y comenzaréis a moveros como una “sombra”, siguiendo sin esfuerzo los movimientos de vuestro adversario. Encontraréis sus puntos débiles y los aprovecharéis.



  Vuestros conocimientos y vuestra habilidad en la ejecución de los contraataques también serán mucho más elevados. Por ejemplo, cuando una persona ejecuta una técnica de base, tendréis 3 o 4 movimientos de avance sobre ella. Sabréis que para cada movimiento existen varios contraataques y que para cada contraataque, hay varios contra-contraataques.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Las raíces del Jiu-Jitsu en Europa (IV)

EL JIU-JITSU EN EL EJERCITO

Traducido de "El Judo. Su historia, sus éxitos" 
(“Le Judo. Son Histoire, ses Succés”. Michel Brousse. Ed Liber 1996. 
Federación Francesa de Judo y Disciplinas Asociadas).
Traducción: César Gómez


Paralelamente a Desbonnet, los éxitos del Jiu-Jitsu despertaron rápidamente el interés de los militares. En un informe emitido el 28 de enero de 1905, titulado “Introducción a los ejercicios de lucha japonesa denominada “Jiu-Jitsu” en el Ejército Americano”, y dirigido al Estado Mayor del Ejército el capitán Fournier dice: “Mr Roosvelt en persona, cuyo espíritu es accesible a todas las novedades y que cultiva con ardor todos los deportes, ha querido ser iniciado a los misterios de la lucha japonesa. (…) Ha pensado que podría tener una aplicación práctica en la Marina y en el Ejército para el desarrollo físico de los oficiales y de los hombres de tropa. El Presidente ha decidido que una comisión debería estudiar la posibilidad de introducir oficialmente el “Jiu-Jitsu” en los programas de la Academia Militar de West Point y de la Escuela Naval (…). (de este informe) se desprende que el Jiu-Jitsu necesita una práctica bastante prolongada y que ha sido practicado en Japón sólo por una elite de amateurs o por profesionales. A pesar de la influencia personal del Presidente, no parece evidente que la utilización de la lucha japonesa deba extenderse rápidamente entre los cuerpos de tropa”.


La experiencia francesa no fue la única, en numerosas estructuras oficiales la enseñanza del Jiu-Jitsu se convirtió en objeto de estudio:
- USA (1903). Profesor Yamashita. Escuela Naval
- INGLATERRA (1905). Profesor Tani. Almirantazgo (Portsmouth).
- FRANCIA (1905). Profesor Ré-Nié. Policía de Paris.
- ALEMANIA (1906). Profesor Ono. Escuela Militar de Berlín.

   Las respuestas difieren según la utilización proyectada. En el Ejército, el capitán Fournier emite sus reservas respecto a su utilidad en la preparación del soldado, dictada por los imperativos de su función y que debe privilegiar la polivalencia de sus adquisiciones. Así, el Jiu-Jitsu  será clasificado como “deporte de combate”, o también dentro de los “deportes profesionales del soldado”.


                      

   Durante el Congreso Internacional de Educación Física en Paris, en marzo de 1913, el capitán Giansilj expone claramente el punto de vista del Ejército: “En principio, el entrenamiento debe ser continuo y lentamente progresivo. Ningún deporte es completo. La especialización deforma a los profesionales. El verdadero atleta es ecléctico. (…) No pretendemos enseñar a nuestros hombres todas las sutilezas del Jiu-Jitsu. Este deporte de combate es muy complejo y su estudio necesitaría muchos años, pero es cierto que una cierta cantidad de golpes simples y defensas podrían ser muy útiles una vez simplificadas”. 

   La formación profesional y el eclecticismo dominan la enseñanza del Jiu-Jitsu que se imparte de forma discreta pero continua en las estructuras militares.

Las raíces del Jiu-Jitsu en Europa (III)

"El fracaso del Jiu-Jitsu"

Traducido de "El Judo. Su Historia, sus Exitos" 
( “Le Judo. Son Histoire, ses Succés”. 
Michel Brousse. Ed Liber 1996. 
Federación Francesa de Judo y Disciplinas Asociadas).
Traducción: César Gómez

   La presentación que Desbonnet hace del Jiu-Jitsu en Francia refleja una imagen contrastada del Japón. El discurso que se hace sobre el método japonés asocia el exotismo y la eficacia. Esta relación entre el Japón romántico o guerrero, la cultura física y el Jiu-Jitsu no es específica de Francia. Existen sistemas comparables en Inglaterra y USA. Presentan a una clientela urbana privilegiada una paleta de actividades entre las cuales el Jiu-Jitsu ocupa un lugar notable. De esta manera, el arte marcial japonés se encuentra asociado a unas prácticas regidas por el modo social de los deportes anglo-sajones. Todo esto da al Jiu-Jitsu un poder verdaderamente distintivo.


   El éxito de la empresa reposa, por otra parte, en la asociación entre Desbonnet y Régnier. Rápidamente, esta alianza se ve sometida a la presión de un interés creciente en el que aumentan los riesgos y que afectará a la estabilidad de la disciplina.

   Desde 1898 se anuncia en el Casino de Paris un “Campeonato del Mundo” de lucha que hace revivir la pasión del público parisino por este tipo de encuentros. Toda la prensa deportiva se ve implicada en la organización de estos eventos lo que hace que el mercado se dispare y diversas representaciones se organicen en otras salas de espectáculos. Régnier recibe una oferta para efectuar demostraciones y aceptar desafíos del público sobre el escenario de la famosa sala “Folies-Bergère”. Cobra 100 francos cada noche.

   Esta situación de “competencia” hace que los luchadores profesionales vean la llegada del Jiu-Jitsu como una intrusión, una pérdida de notoriedad y además, una pérdida en sus ganancias. Su reacción fue rápida, violenta y agresiva. Se organizó un verdadero complot “anti-Jiu Jitsu”, dirigido por  Paul Pons, Raoul le Boucher y Witzler.

   El  30 de noviembre de 1905, después de su demostración habitual Régnier propuso a los asistentes el venir a medirse con él. Witzler, un luchador profesional, subió al escenario y le agredió rápidamente con un cabezazo. Régnier calló al suelo con la cara cubierta de sangre. La acción fue premeditada e hizo fracasar el espectáculo en el que se exaltaban la habilidad y la inteligencia.


   Y por si fuera poco, otro combate anunciado como “excepcional” entre dos instructores de Jiu-Jitsu de Londres, Tani y Higashi, acabó realmente mal. Según un periodista de “La vie au grand air”: “Higashi, cogido por la parte más sensible de su cuerpo (los testículos), resintió un dolor tal que tuvo que abandonar el tapiz por una cama de hospital en el dispensario Henri de Rothschild. Para hacer caer a un hombre arrancándole lo que él solo quiere conservar, no es necesario venir del Japón”

   En sólo algunos meses, el intento de implantación del Jiu-Jitsu  fracasó. Los practicantes se sintieron engañados por el mito de la elegancia y de la eficacia. Desbonnet se sintió traicionado por Régnier y le juzgó responsable de lo sucedido: “Y en cuanto a Ré-Nié, se dio cuenta demasiado tarde de que los buenos consejeros no son los mejores pagadores y que aquel que siembra el viento recoge la tempestad”.

   Los intentos posteriores de Ré-Nié no sirvieron para nada. En diciembre de 1908, con bravura y algo de inconsciencia, desafió a Ivan Padoubny, varias veces campeón del mundo de lucha. El combate es desigual, Padoubny medía 1’83m y pesaba 113 Kg., tenía un perímetro de cuello de 50 cm. y 1’44m de hombros! Prudente, el ruso exigió un combate sin chaqueta de kimono y en secreto, tomó clases de Jiu-Jitsu. A pesar de su coraje Régnier no pudo hacer nada y acabó abandonando, ironía de la suerte, bajo una “llave de tobillo”.

   Algunos días más tarde, el japonés Matsuda desafió al gran campeón de Boxeo Sam Mac Vea. El combate fue muy corto. Al día siguiente, los periódicos mostraron la foto del japonés tumbado en el suelo y gritaban la “superchería del Jiu-Jitsu”. El fracaso era definitivo.