"El objetivo fundamental del Kajukenbo es hacernos sobrevivir a una agresión en la calle, el resto no tiene ninguna importancia"
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jueves, 2 de noviembre de 2017

G.A.S. (General Adaptation Syndrom)

  ¿Conocéis ese término? ¿Sabéis lo que sucede en nuestro organismo cuando somos atacados, por sorpresa, y nos encontramos en una situación de "supervivencia?

  Ante una agresión se producen los siguientes efectos:

1.- EFECTOS PSICOLÓGICOS.

- “Visión de Túnel” o pérdida de la visión periférica.
- “Exclusión Auditiva” o concentración exclusiva en la agresión dejando de captar otras señales auditivas.
- “Estímulo Electrodérmico” o reacción de la piel, erizándose los pelos de la nuca y brazos.
- “Compresión Espacio-Temporal” o reducción de la percepción del tiempo. Incapacidad de juzgar con exactitud la velocidad y la distancia.
- “Seguimiento Mental Ineficaz” o imposibilidad de seguir con exactitud los detalles de la situación.

2.- EFECTOS FISIOLOGICOS.

- “Alteración del Ritmo Cardíaco” o aceleración del pulso.
- “Alteración del Ritmo Respiratorio” o aceleración de la respiración, que pasa a ser rápida y superficial.
- “Aumento de la secreción de Adrenalina”, con estimulación de la acción nerviosa involuntaria y una respuesta muscular evidente, el aumento de la tensión.
- “Disminución de la Coordinación y Reflejos”. La coordinación “fina” se ve fuertemente afectada, especialmente “ojos-manos” y “mano-dedos”.
- “Cóctel Químico”. Una importante reacción química produce la liberación de epinefrina, norepinefrina y cortazol, substancias que estimulan la acción nerviosa. Esta reacción se efectúa con el fin de liberar Potasio para equilibrar los efectos del Sodio. 

  ¿Como podemos paliar esos efectos? ¿Que estrategias de entrenamiento debemos desarrollar para que nuestras "técnicas" sean eficaces en situaciones reales de afrontamiento? ¿Nuestro Kajukenbo tiene realmente en cuenta todos estos factores?

  César Gómez



sábado, 15 de julio de 2017

La Defensa Personal en el S. XVII

Artículo publicado en la revista Karate Bushido, Abril 1990
Autor: Sylvain Salvini
Traducción: César Gómez



  El Renacimiento, es decir, el re-descubrimiento de la cultura antigua, y de la enseñanza clásica que desarrolla simultáneamente el cuerpo y el espíritu, comenzó en Italia en el siglo XIV. No es sorprendente encontrar en esta época, en Bolonia, la principal ciudad universitaria, una esgrima puede que ya muy científica.

  Los grandes espíritus que preconizaron y pusieron en marcha una educación que unía racionalmente los ejercicios del cuerpo y del espíritu, fueron numerosos, mucho antes que Jean-Jacques Rousseau !! 

  En tiempos de los caballeros estos dos tipos de enseñanza tocaban a diferentes tipos de personas; una buena cantidad de caballeros eran iletrados e incluso analfabetos; el papeleo era cosa de curas !!

  Citemos, en los siglos XV y XVI, pedagogos como Vittorino de Rambaldoni da Feitre (1378-1446), que creó en 1423, en Mantote, una escuela donde los alumnos practicaban el atletismo, la natación y los ejercicios paramilitares como la Equitación y la Esgrima; Leo Battista Alberti (1404-Paris 1472), arquitecto y pedagogo; Baltasar di Castiglione ((1478- Toledo 1529); Machiavel (1469-1527); el suizo, Ulrico Zwingli (1484-1531); el inglés, Thomas Elyot (1490-1546), anterior a John Milton (1608-1674); el francés, Rabelais (1490-1553), que desarrolló para la educación de “Gargantua” un programa deportivo y paramilitar completo, y destaquemos también en sus listas de juegos del capítulo XXII, el juego “au savatier”, del que por desgracia no explica las reglas… Un estudiante prusiano, Eustache de Knobelsdorf que escribió, durante su estancia en Paris, entre 1541 y 1542, que se trataba bien de esas las actividades de los estudiantes parisinos. Incluso podemos citar la ordenanza del 20 de agosto de 1554, tomada a iniciativa de los doctores de la Universidad de Paris, expulsando de la ciudad a todos los Maestros de Armas, porque eran la causa de la deserción de los alumnos en las aulas de clase !! Fue reportado rápidamente ya que el status de los maestros fue legalizado por cartas patentes en 1567, y por  los edictos de 1582 y 1585.

  El doctor Ambroise Paré (1509-1590), preconizaba estos ejercicios para la educación y la salud.  Montaigne (1532-1592) también aconsejaba; la carrera, la lucha, la equitación, la esgrima y la caza. Sobre la esgrima científica recordaba que en su juventud, la nobleza francesa fue reticente durante mucho tiempo a aprender los trucos, los “golpes secretos”, las “traiciones”, encontrándolas “incompatibles con la tradición caballeresca del juego franco y leal” (como dijo el Teniente Coronel Henri Carré). Montaigne escribió (el texto ha sido puesto en lenguaje moderno): “En mi infancia, la nobleza huía de la reputación de bien esgrimir como algo injurioso y rechazaba el aprenderla, como si fuera un trabajo de sutilidad derogando a la inocente y verdadera virtud”.

  Incluso los religiosos vinieron a modificar los métodos de educación; Martin Luther (1483-1546), preconizaba la lucha y la esgrima… ¿Puede que él influenciara, e incitara a los Jesuitas a utilizar “juegos” en sus programas educativos (1599)?

  Si se esta sorprendido por no ver figurar el pugilato entre los ejercicios educativos (bien que el término “lucha” era muy extensivo y podía englobar otras muchas cosas tal y como muestran los antiguos tratados de esgrima) hay que recordar el dicho: “juego de manos, juego de malvados” y también que en Occidente, todas las enseñanzas, todos los juegos (es decir, “deportes”) son objeto de competiciones, de afrontamientos individuales o por equipos. 

  Hemos hablado de la Soule, ese ancestro medieval del rugby y del fútbol, que se practicaba, según los lugares, a puñetazos, patadas, palazos e incluso todo junto. Jean-Jules Jusserand, en su libro “Los deportes y los juegos de ejercicio en la antigua Francia” (1901), señala que en Vallognes, en Normandía, la “soule” se llamaba: “la savate”, debido a las patadas que se utilizaban. Pelearse a base de patadas, de puñetazos…era cosa de gentes ordinarias. Aunque se aprendiera, no era algo bueno, durante estos siglos, digno de ser expuesto en los libros; libros que estaban destinados, de hecho, a una franja de población de un nivel digamos “más refinado”.

  Jos, Dúchense, señor de “la Violette” quien, no parece ser médico, escribió un voluminoso libro editado en Paris en 1606, “”El retrato de la Salud” (“Le Pourtraict de la Santé”); inspirado en diferentes obras, entre las que se encontraba la de Girolamo Mercuriale (Venecia 1569) que trataba de todos los deportes antiguos y añadía notablemente el trabajo con los aparatos de gimnástica (que no encontraremos en Paris hasta principios del siglo XIX, en el gimnasio del Coronel Amorós); el de Julios Scalinger, etc….para preconizar diferentes actividades beneficiosas para la salud. En el capítulo XI (“del ejercicio y del reposo”), después de haber hablado sobre la lucha antigua, que aprueba y considera semejante a “las luchas de Gascoña, de la Baja-Bretaña y de otros lugares”, pasa al boxeo (pugilato), al Pancracio y a las danzas. Escribe (texto trascrito en lengua moderna); “…el tercer ejercicio de los antiguos era el Pugilato, donde los pugilistas, en los torneos se batían a golpes de puño, con guanteletes, hasta que el enemigo estuviera en el suelo o se le dañara de tal manera que se rindiera; es lo que llamamos pelearse a golpes de puño, es un rudo e indecente ejercicio, muy común en Francia entre los lacayos y otros tipos de canallas, es un tema que merece ser olvidado que aprendido, y no debe hablarse mas de él.

  “De este ejercicio de golpes de puño y el de la lucha, se compuso un tipo de combate, lo que los ancianos llamaban Pancratium (Pancracio), y los combatientes pancracistas, ya que aquellos a los que así se llamaba, bien dando golpes de pierna, de rodilla, de dientes, uñas (inexacto en los dos últimos puntos en principio, prohibidos) y todas las armas de su cuerpo, que podían emplear, se lanzaban de esta manera contra su enemigo para vencerle. Coelius atribuye la invención a Teseo cuando asaltó en Creta sin gladio al Minotauro; sea como fuere, es un ejercicio del que los lacayos saben muy bien servirse hoy en día, que no olvidan con el puño, cuando se baten entre ellos, emplear los dientes, y los pies, y las rodillas, sirviéndose de todos sus miembros para vencer a sus compañeros. Este bello juego fue introducido en la 28º Olimpiada. Es común en esta ciudad de Paris conde acuden infinitos maleantes, para ser espectadores y juzgar al mas valiente.

  “El cuarto más grande y usado ejercicio de la antigüedad, eran las danzas (…) con el fin de saber cuanto este ejercicio aún está en nuestra Francia, y casi por todo el mundo tan frecuente y usual, ha sido igualmente tenido en particular recomendación desde siempre”.


  Durante el siglo XVII las costumbres evolucionaron y es así como el maestro luchador Nicolas Setter, en su tratado de lucha, publicado en Ámsterdam en 1674, y que contenía 71 grabados de Romaní de Hooge, no duda en poner las prácticas populares, par la defensa personal, en las manos de las “gentes de bien”. Podéis observar aquí 9 grabados particularmente sugestivos, extraídos de ese libro y reducidos en un 41%; acompañados de notas explicativas para la correcta comprensión de las presas que podrían no ser evidentes. Sobre estos grabados, se ve a un elegante joven hombre defendiéndose con ciencia, con el puño y la pierna, contra un malandrín. 

  Poco antes de este libro tuvo lugar la Revolución inglesa, que a pesar de haber abortado, modificó considerablemente las relaciones entre “clases”: el palo largo, el boxeo, la lucha, comenzaron a “ennoblecerse”. Al principio del libro, en holandés, de Nicolás Setter, que tenía por título “Claras instrucciones sobre el magnífico arte de la lucha, tratando de la manera de conducirse en todos los casos de riña y agarre del cuerpo”, esta escrito, en la traducción en francés aparecida en Leyde en 1712: “…Muchos hicieron todo tipo de esfuerzos en defenderse de la manera más segura de todos los ataques de los malvados lacayos. Con esta visión, este célebre autor, nunca se ha visto nada parecido en el mundo, a aplicado su espíritu para encontrar buenos trucos de habilidad y de flexibilidad por los cuales podamos defendernos contra todo tipo de insultos, defensa contra las patadas o puñetazos, e incluso contra los golpes de cuchillo y desviar hábilmente todo tipo de males. (…) Los más desrazonables y más determinados lacayos, cuyo caliente cerebro no puede calmarse con ninguna razón, de ordinario son fuertemente propensos a meterse en los mayores peligros, y creen que ninguna querella fuese ella de las más ligeras, no podría ella terminarse sin tirar del cuchillo, en lo que hay un fuerte peligro. Afín de que las gentes tranquilas y pacíficas puedan guardarse de esos golpes de cuchillo, cuando les sucede ser atacados, pueden oponerse de las siguientes maneras…”.

sábado, 1 de julio de 2017

La Defensa Personal en el S. XVI

Artículo publicado en la revista Karate Bushido, 01-02/1990
Autor: Sylvain Savini
Traducción: Cesar Gómez

  Reproducimos aquí algunos grabados sacados de los 87 del tratado de Fabian Von Auerswald, editado en Wittemberg en 1539. La calidad y la precisión de los dibujos hacen que, según algunos, sean atribuidos a Lucas Cranach o alguno de sus alumnos. También se pueden comparar a los de Albrech Dürer ¿puede que él mismo se hubiese inspirado en el maestro Fiore dei Liberi?
  En todo caso, estos documentos muestran el alto nivel de la lucha de “defensa personal” en la Europa de estos tiempos; con técnicas en el más puro estilo del Pancracio antiguo !! Sin duda alguna, eran comunes en todas las luchas celtas, suizas, etc… de las que tenemos muy poca documentación, pero cuyos encuentros públicos anuales están atestados desde la Edad Media.
  ¿Todo esto, no era un tipo de Judo y Jiu-Jitsu primitivo?
  No traduciremos las lecturas ya que la mayoría de los lectores poseen conocimientos en Judo, Jiu-Jitsu, Lucha, Aikido, etc… Es evidente que en un espacio limitado un buen luchador tiene, a menudo, una gran ventaja sobre un “golpeador”; eso es generalmente lo que muestran los encuentros oficiales de este tipo.

  En materia de deportes de combate-artes marciales, la falta de documentos entre la Antigüedad y finales de la Edad Media solo nos permite fantasear e imaginar, careciendo de datos históricos. Desde la Prehistoria, desde siempre, en todos sitios, los hombres se han “esgrimido” con sus armas de una manera más o menos científica; también han luchado a cuerpo desnudo o con piezas de vestiduras que permitían unos agarres más seguros, pero las anécdotas que conciernen a los encuentros no pueden informarnos sobre la ciencia de los combatientes.

  Saber que los luchadores de la corte de Bourgogne fueron famosos en tal ocasión, que Duguesclin era un buen luchador, que el equipo de seis luchadores británicos batió al equipo francés en el “Camp du Drap d’Or” (en junio de 1520), o que tal luchador bergamasque desafió a los luchadores de la corte de Dinamarca, no tendría más interés para nosotros que la bíblica lucha de Jacob contra el ángel, si, respecto a estas épocas, no tuviéramos los tratados de combate que nos muestran el alto nivel técnico ya alcanzado.

  En cuanto a los combates sin armas, las convenciones han variado de un país o una región a otra, dando nacimiento a diversos “estilos”, que contenían en el fondo una buena cantidad de técnicas semejantes; ciertos “estilos” han llegado hasta nosotros aunque, por supuesto, evolucionando con influencias recíprocas.

  Por ejemplo, en Francia encontramos, en el Jura, la práctica de la lucha “con calzón” (estilo cuyas competiciones están registradas en Suiza desde la Edad Media, sobretodo en Interlaken. Un texto la llamaría lucha “Schwingen” o “balanceando”); en Armorique, durante los “perdones” (palabra que designa los encuentros “corteses”) los jóvenes se afrontaban aún a principios de siglo en lucha llamada “bretona” (muy cercana a las luchas británicas cuyas variantes señalan Cornwall, Devon, Lake district, Cornish, Cumberland…); desde 1612, de una manera continua existen en Cotswold unos juegos “olímpicos” que contienen, entre otros deportes folklóricos, un encuentro de este estilo, llamado “Shin-Kicking” (golpes de pie en la tibia), llamado así porque los combatientes comienzan intentando zancadillearse con patadas (como en Judo o como sobre los grabados extraidos del tratado de esgrima de Fabian von Auerswald de 1539) sin miramiento alguno sobre las tibias. Curiosamente, en el último siglo, existía una lucha semejante en la Sardaña recordada por el general La Marmora en sus escritos; en el “Midi”, se encontraba la lucha con las palmas de las manos “desde la cabeza hasta la cintura”, que tiene ahora todos los honores en los Juegos Olímpicos bajo el nombre de “grecorromana” (al principio, fue denominada “lucha francesa” y “lucha romana”).

  Recordemos que en la antigüedad, los documentos que poseemos, y sobretodo el hecho de que hubiera competiciones reales y continuas durante más de 1000 años únicamente en el mundo greco-romano, nos permiten afirmar que en aquellos tiempos se consiguió alcanzar el “summun” de la eficacia; tanto en Pancracio, como en Lucha o Boxeo puro, y puede que incluso en Esgrima. En esto, la competencia y la experimentación continua jugaron un papel importantísimo, en la práctica, nuevas técnicas evitaron sin duda alguna las fantasías “académicas” sin eficacia real. El fin de las competiciones condujo, con seguridad, durante siglos a una regresión en este tipo de actividades.

  ¿En que, la Esgrima con armas, que encontramos en pleno desarrollo en los más antiguos tratados de los Maestros de Armas del siglo XIV, era más científica que aquella practicada por los caballeros con armadura? A pesar de que se conocía con el nombre de “Ciencia de las Armas”!!

  En primer lugar porque era un todo que englobaba el aprendizaje de todas las armas, y la forma de combatir contra ellas sin armas, y que esa enseñanza se dirigía a hombres generalmente desprovistos de armadura que no podían contar más que con su habilidad y su inteligencia en la utilización de las armas (o incluso su vestimenta) para alcanzar la eficacia máxima, tanto en defensa, como en “ofensa”.

  Los dibujos medievales o las películas históricas han grabado en nuestro espíritu una imagen de señores o de caballeros vestidos siempre con sus cotas de malla y sus armaduras; de hecho, solo se las colocaban para la guerra y los torneos (y eventualmente, para los entrenamientos), lo que era, muy poco tiempo cuando sabemos que un caballero, llamado por su soberano, tenía que prestar un servicio que no excediera los 40 días al año. No obstante, para ellos, y según sabemos y suponemos, el entrenamiento tenía esencialmente como objetivo de darles la potencia y la destreza necesarias para destruir a sus semejantes, tan acorazados como ellos mismos. Así que lo importante era el utilizar con destreza la lanza, golpear con fuerza en movimientos de corte más que de estoque, con la espada, el hacha o la maza de armas; saber parar con el escudo, o eventualmente amortiguar los golpes con la misma armadura…como hoy en día, en el Boxeo, cuando hay que encajar un golpe que suavizamos con movimientos de cabeza o del cuerpo (o bloqueamos) con el fin de poder colocar un golpe más potente sobre el descubierto adversario.

  Diversos autores han supuesto que los caballeros, al estar completamente protegidos, no se molestaban en parar los golpes con su arma, y por eso habrían ignorado ese elemento de base de la esgrima; sin duda se trata de una gran exageración! El manejo del palo largo (o de la pica) era la base de la esgrima de todas las armas desde la Prehistoria, y esta práctica ha sido constante durante siglos; así que es muy improbable que los jóvenes “nobles” no hubieran comenzado por ahí durante su juventud, con asaltos de palo en los que se necesita imperativamente saber utilizar toda su longitud para efectuar paradas eficaces; así que, aquel que ha tenido esta práctica en su juventud, instintivamente aplicará los mismos principios cuando tenga una espada en la mano (sobretodo la pesada, de dos manos), pero por supuesto, sin la finura y la destreza de un esgrimidor “científico”. Seguramente no se enseñarían golpes complicados, perfectamente inútiles con espadas pesadas que debían ser capaces de dañar las armaduras. En cambio, el trabajo de fintas y engaños, en la medida que lo permitiesen las pesadas armaduras, ya debía de practicarse, y esto desde la Prehistoria. 

  Lo que diferenciaba a los individuos era su grado de coraje, valentía…dejemos a los soñadores de “esoterismo” imaginar enseñanzas secretas y refinadas, dadas por ejemplo a los Templarios u otros monjes guerreros al abrigo de los muros de sus conventos…esto se suma a las divagaciones sobre los “Grandes Maestros Desconocidos” o de los “extra-terrestres” dispensando su “luminoso saber” a los iniciados. A propósito de los Templarios digamos que la Regla les obligaba, bajo pena de expulsión, a aceptar el combate hasta con tres enemigos a la vez; esta también les prohibía desenvainar la espada contra un cristiano, fuera el que fuese; fue sin duda esta restricción la que impidió a los Templarios franceses resistirse, cuando todos los monasterios de Francia fueron invadidos por los hombres de armas del Rey Felipe Le Bel, en ese famoso día, 13 de octubre de 1307, en lo que puede que fuera la más magistral encerrona de la historia.

  Recordemos que para convertirse en “Hermano de la Milicia del Templo”, había que ser adulto y caballero ya formado; en el Temple, debido a la vida en comunidad, los jóvenes aprendían de los viejos las astucias del combate, nacidas de la experiencia, pero esta transferencia de conocimientos en una época en la que el libro no existía, aún era muy común en las profesiones artesanales.

  Según los diversos tratados vemos que la enseñanza era de conjunto durante el siglo XV, principios del siglo XVI, no obstante desde esta época la espada se beneficia de un estudio más avanzado que las otras armas; desde hacía un milenio se la había honorado y simbolizado enormemente. El maestro Fiore dei Liberi puso en evidencia en su tratado las cualidades que hacen a un buen esgrimidor: “Prudentia – Celeritas – Audatia – Fortitudo… La prudencia del lince, la velocidad del tigre, la audacia del león y la resistencia del elefante” Parece haber sido el primero en recortar el espacio en 7 líneas que se unían en el ombligo del adversario; línea que delimitaban las zonas y las direcciones de golpeo, a las cuales da diferentes nombres para facilitar así la enseñanza. La espada, ella misma, estaba descompuesta en cuatro partes; la empuñadura (de la guardia hasta el puño) y las 3 partes de la hoja; la fuerte, la media y la débil, cuya importancia en la acción fueron puestas en evidencia.

  Los maestros italianos, considerando al hombre siempre con vestimenta de calle, al principio sustituyeron, para la defensa, el escudo por la utilización en la mano izquierda de una segunda espada, de un puñal, o de una parte de la vestimenta sobre el brazo (como ya hemos visto que se hacía en la Antigüedad). Con las dos manos armadas se trabajará durante el transcurso de muchos años; los cambios de guardia (pie derecho o izquierdo adelantado), las “vueltas”, las “cavaciones” (“contracavacion”, “recavación”, “media cavación”…), girar, avanzar, cerrar, levantar, deslizar, reconducir, cortar, las combinaciones, etc…se añadirán un gran numero de fintas, los “hormigueos” de hoja, los “tirones”, todas las variedades de esquivas, de paradas y de cambios de “apariencia”; una multitud de términos designarán todo esto…estará muy bien visto, en el extranjero, mantenerlos en italiano, al menos los principales.

  La superioridad de los golpes de estoque sobre los golpes de talla fue redescubierta (conocida por los romanos) y demostrada; permitían, efectivamente, por su velocidad y precisión sobre los puntos “mortales”, tocar exponiéndose lo menos posible. Se trabajará el combate en la “medida” larga y estrecha, con preferencia por la primera. Los golpes de talla seguirán utilizándose mientras que las espadas continúen teniendo un corte afilado y en el caso del sable, cuando se pongan de moda en el ejército; se abandonarán en la esgrima académica del florete (nacida en Francia a finales del siglo XVII), excepto por los “coupés”. 

  La importancia del trabajo de la mano, desde los orígenes de la esgrima de estoque, será muy grande, y el agarre del arma “a la italiana” (índice cerrando la guardia, aún utilizado en la actualidad, con las modificaciones necesarias para protegerlo de los golpes deslizantes) asegurará una mayor precisión en los golpes de estoque, y un aumento de la potencia en los de talla. 

  La enseñanza de los Maestros tenía una parte psicológica, era personalizada según la altura del alumno, y su velocidad; aprendía a comportarse ante adversarios de naturalezas débiles o fuertes, rabiosos o cobardes, etc… Todo esto no podrá trabajarse más que con armas ligeras, nacidas en el siglo XV, permitiendo todas las finuras del “doigté”.

  El “summun” del arte de la esgrima con espada (para el combate) se alcanzó, sin duda alguna, en el siglo XVI y principios del XVII; solo esta esgrima merecerá verdaderamente ser calificada de “científica”.

domingo, 7 de mayo de 2017

Charles Joussot

Entrevista publicada en la revista Karate Bushido de Julio de 1990
Traducción: César Gómez

Charles Joussot
  Fue Jean-Luc Widehem, varias veces campeón de Francia de Boxeo Francés Savate, el primero que me habló de Charles Joussot. Me dijo: “A mi, eso de los pijamas no me gusta mucho. Pero con Charles, es diferente. Su enseñanza esta basada en la eficacia. Deberías visitarle”. Dicho y hecho. Y así pudisteis disfrutar de una entrevista con el, hace 5 años, aquí en vuestra revista preferida. Desde entonces, este hombre no ha dejado de enseñar. A sus 44 años, ha adquirido una cierta madurez y representa 10 años menos de su verdadera edad. Y, por supuesto, ha progresado en su camino: el de la eficacia. Sin perder nada de su forma de hablar tan directa!!


Karate-Bushido: Charles, como llegaste a las artes marciales?
Charles Joussot: Comencé a los 16 o 17 años con el Boxeo. Después hice Savate con el Sr Lafont (padre). Un poco de tiempo en Karate, y entonces descubrí el Silat, que practico desde hace 12 años. Encontré al Maestro Turpijn durante un seminario en Paris, organizado por Raban. Estuve entrenando con el Maestro Raban durante 4 años, realizando desplazamientos con frecuencia a Holanda, donde residía el Maestro Turpijn. Después, estos dos hombres se separaron y yo continué siendo alumno de Turpijn. El practica el estilo Setia Hati Terate y yo estoy diplomado por su organización, las Partisanos de Siliwangi.

Maestro Turpjin (primero por la derecha) y
Charles Joussot (segundo por la derecha)
KB: Cuales son las características de este estilo?
CJ: Ante todo la eficacia. Hay que adaptarse al lugar, a las circunstancias y a todo adversario.


KB: Ademas del Penchak Silat también enseñas la Defensa Personal?
CJ: Si, la defensa personal femenina, basada en el Penchak y colocando a los alumnos en situación real. Se recrean ataques y agresiones tal y como pueden producirse en la calle.


Maestro Turpjin
KB: También te ocupas de la formación de guardaespaldas. En que consisten estas clases?
CJ: Combate libre, palo, cuchillo, manipulación de armas,….Permanecemos en el terreno de las armas reales, de aquellas que podemos encontrarnos en la calle; palo corto, estilo bate de béisbol, cuchillo y no sable, etc…

KB: Creo que eres especialista en la defensa contra cuchillo?
CJ: Ese es uno de los aspectos del Penchak, se trabajan mucho las armas blancas. En muchos clubes se estudian defensas contra ataques de cuchillo que no son realistas. Yo creo que es como enviar a los alumnos al matadero!!!


KB: Precisamente, según tu, cuales son los principios de defensa ante un cuchillo?
CJ: Es un tema muy delicado. Ante todo, nunca hay que tener un sentimiento de superioridad aunque nosotros también tengamos un cuchillo. Lo siguiente, estemos o no armados de un cuchillo, es necesario saber controlarse, controlar al adversario y llevar el combate hasta el final. Yo creo que para saber defenderse de un cuchillo es preferible primero el saber utilizarlo. Es primordial. Así, se conocen todas las posibilidades de manejo de las que el adversario puede servirse.



Charles Joussot
KB: Luego entonces, en tu club enseñas a la vez el manejo del cuchillo y la defensa ante ataques de cuchillo?
CJ: Exacto. Como podríamos defendernos de un arma de la que ignoramos su manejo? En mi club enseño a mis alumnos los errores que deben evitarse.

KB: Que consejos darías, en caso de agresión con un cuchillo?
CJ: Es muy difícil aconsejar a alguien a través de un articulo. La única cosa que cuenta, es la practica. Si la gente que nos lee no practica, los consejos no servirán para nada.

KB: Y al contrario, cuales son las cosas a evitar?
CJ: Por ejemplo, defensa con los brazos cruzados ante un ataque bajo. Bueno, puede funcionar ante un ataque franco y directo. Pero si tienes delante alguien que sabe manejar el cuchillo, nos cortara las dos muñecas antes de volver a atacar!!! Es por esta razón por lo que no aconsejo este tipo de bloqueos.


KB: Observando la manera en la que nuestro adversario coge el cuchillo, podríamos tener alguna noción del tipo de ataque que va a efectuar?
CJ: Si, pero corremos el riesgo de caer en las técnicas codificadas: “si ataca de esta manera, hay que bloquear de esta manera”. Y eso es muy peligroso. No obstante, observando la manera en que ha cogido su cuchillo sabremos si es un novato, un experto o un “vicioso”. Eso ya es muy importante. En cuanto a adivinar el tipo de ataque que va a realizar, eso no esta tan claro. Los principios de combate contra cuchillo son los mismos que los del combate a mano desnuda. No hay que bloquearse psicológicamente. No hay que focalizarse sobre el arma, sino sobre el movimiento del brazo. Es el brazo el que nos permitirá “adivinar” cual será el ataque. Lo más importante es no quedarse “hipnotizado” por la hoja.

KB: Como se debe mirar al adversario?
CJ: Igual que en el combate a mano desnuda. Nunca se mira al adversario a los ojos, sino que se tiene una vista de conjunto que nos permitirá, si es posible, colocar un ataque fulgurante para sorprenderle.


KB: En tu enseñanza, se aplica el mismo tipo de técnicas con mano desnuda y con armas?
CJ: Con algunas modificaciones en función del arma. Tanto a mano desnuda como con cuchillo, es necesario que el ataque, la defensa y el desplazamiento se efectúen en un único movimiento. A continuación, se utiliza un encadenamiento que permita desbordar al adversario y colocarlo en una situación de “fuera de combate”. Por ejemplo, ante un ataque alto con cuchillo, de arriba hacia abajo, en vez de bloquear con las manos cruzadas, es preferible esquivar y empujar el brazo armado hacia aquel que lleva el cuchillo. Así, el arma podría lesionarle en la pierna o en la zona genital.


KB: Enseñas técnicas que pueden resultar muy peligrosas. Realizas algún tipo de selección entre tus alumnos?
CJ: La selección se realiza por si misma. A partir del momento en el que el entrenamiento es difícil, la gente no tiene tiempo de aprender técnicas peligrosas en solo algunas clases. Además, ante todo yo enseño Defensa Personal. Reservo las técnicas particulares a aquellos que pueden necesitarlas en su trabajo: policías, guardaespaldas,…no las enseño a cualquier persona.

Charles Joussot en acción
KB: Como se desarrolla una de tus clases?
CJ: Se comienza por el acondicionamiento físico, es decir, se golpea sobre todas las partes del cuerpo, en frío, para habituarse a reaccionar sin calentamiento inicial. Primero en los brazos, luego en las piernas (por el exterior y por el interior). Es un trabajo progresivo, no se trata de recibir low-kicks a plena potencia desde el principio. Se refuerzan las cervicales. Se trabajan las manos, la parte lateral de los pies; hay que aprender a encajar los golpes así como saber darlos. Después pasamos al calentamiento y estiramientos, que permite descongestionar el cuerpo. Después trabajamos los Lanka (equivalente de los Katas de Karate) y las técnicas de combate. Aplicamos los Lanka por parejas teniendo en cuenta los desplazamientos del compañero. Esto es lo que hace la diferencia entre el Dojo y la realidad: el adversario se desplaza, nunca se encuentra ahí donde nosotros querríamos y sus golpes nunca llegan como en los entrenamientos. La clase termina con ejercicios de respiración. Si se quiere ser eficaz, el acondicionamiento del cuerpo es fundamental y notablemente el de las manos. Muchos boxeadores tienen las manos frágiles, no están habituados a golpear con las manos desnudas.


KB: En tu opinión, cuanto tiempo le hace falta a un principiante para conseguir una cierta eficacia?
CJ: Yo diría unos 6 meses con nuestro sistema de trabajo, entrenando 2 o 3 veces por semana. Actualmente he formado a 3 instructores. Uno de ellos, Eric Chatelier ha conseguido el titulo de Campeón de Europa de Penchak Silat en la categoría de menos de 75kg. Practica solo desde hace 4 años y ha vencido en esta competición al Campeón del Mundo. Quería que quedase constancia de esto.

KB: Cual es tu reacción ante las técnicas irreales de defensa personal?
CJ: Por un lado, me hace sonreír. Pero por otro lado, me cabrea muchísimo. Hacer creer a los alumnos que eso funciona en situación real….el profesor no tiene que haber peleado nunca en una situación real para enseñar técnicas semejantes. Como he dicho antes, es como enviar a los alumnos al matadero!!! El papel del profesor es muy importante. No hay que contentarse con enseñar una técnica a los alumnos. Hay que saber aconsejarle, enseñarle a mirar, a desplazarse. Si el profesor no es capaz de dar esos consejos es por que no tiene experiencia en combate real. Hay que dejar de mentir a los practicantes. Para terminar, quiero dar las gracias al Maestro Turpijn, con el que me entreno desde hace 12 años. Sin él, hoy no estaría aquí. El me enseñó el camino de la eficacia. Gracias!!!


Para obtener cualquier información acerca de las actividades del Maestro Charles Joussot consultar su página web www.fisfo.com

viernes, 10 de febrero de 2017

Tengu-No-Michi

Articulo publicado en la Revista COMMANDO nº.13 (Octubre-Noviembre 2004)
Traducción: César Gómez
Sensei Roland Habersetzer
LAS BASES DE UN COMPORTAMIENTO REALISTA, TÁCTICO Y RESPONSABLE

  Practico y enseño las artes marciales,  principalmente el Karate,  desde hace 45 años. A todos aquellos que siguen estando sorprendidos, incluso que no llegan a comprender mi presencia regular en estas páginas,  quiero recordar les esto: no existe un arte Marcial destinado al Dojo y otro al "mundo real". El arte Marcial,  incluso el más clásico,  no es más que un arma y fue enseñado como tal durante mucho tiempo. La adaptación deportiva que se ha ido produciendo desde hace mucho tiempo no tiene nada que ver con su vocación original, una óptica que ha sido siempre la mía.  Esto para decir que no hay nada que envidiar o tomar para ser eficaz, a todas esas formas de combate que no paramos de descubrir y a las que se presenta como más adaptadas a la realidad de la calle. La práctica de un Dojo puede exportarse muy bien al mundo real, a condición de que, por supuesto, que el cuadro de esta práctica este bien definido y sin  ninguna hipocresía. Y que se haya tomado el tiempo necesario para progresar verdaderamente, y no de haber dado una pequeña vuelta superficial en un movimiento deportivo. También tengo que añadir algo fundamental: la práctica en Dojo, siguiendo los preceptos tradicionales, también está hecha para dar un sentido moral, unas reglas de comportamiento de utilidad universal, entre las cuales se encuentra la prohibición de no utilizar su "arma" más que en defensa y siempre con un control físico y mental que nos impida ir más allá de lo estrictamente necesario para llegar a este único fin. 

  Una óptica semejante es humanamente aceptable y, de hecho, la única admisible por la Ley; no me parece que sea el caso de todas estas técnicas híbridas,  compuestas de esto y de aquello (hay tantas que cada uno puede hacer su propia mezcla), en las que sobretodo se pretenden dar recetas para destruir....Por lo tanto, no es inútil recordar que, sea quien sea el autor de una técnica realizada con violencia, incluso en un contexto de legítima defensa, este último,  aun siendo Policía o Gendarme (Guardia Civil, Policía Local y Nacional), esta sometido a las mismas reglas que cualquier otro ciudadano. Así que no a hay que sugerir, con tanta ligereza, cualquier cosa en nombre de la necesidad de una respuesta.  Hay una exigencia de moralidad en un verdadero arte Marcial que no encuentro en todo a hay que lo que pretende reemplazarlo hoy en día. Es por lo que, mentalmente, y moralmente, este último tiene un "mas". En cuanto a su técnica, se adapta fácilmente bajo diferentes formas de respuesta más realistas y más creíbles en el mundo actual sin que sea necesario "arrojar el bebé con el agua del baño". Basta con encontrar una óptica de confrontación real, que se obtiene con motivación y honestidad con aquello que se pretende hacer. Una cuestión de preparación mental.

  Y es que, en este terreno, no hay nada nuevo bajo el sol. Dañar, herir, incluso matar, siempre se ha conocido en todas las civilizaciones,  y nada es más fácil para aquel que no se molesta con preceptos morales. El registro técnico de todas estas "novedades" no aporta nada a aquello que ya era conocido. Me gustaría subrayar que, no solamente las técnicas de artes marciales tradicionales (Budo, Wushu) no tienen nada que envidiar a las otras, sino que además,  tienen algo incomparablemente superior: siempre encuadran estrictamente estas técnicas con guarda - barreras morales, y no las enseñan más que con la garantía de una educación humana paralela. Lo que quiere decir que, en el Camino clásico,  lo más eficaz se enseña cuando el alumno esta preparado para entender todo su alcance,  y está preparado para recurrir a ello con una prudencia extrema, incluso puede que no llegue a utilizarlo. Nada que ver con esos sistemas rápidos,  donde la eficacia se obtiene en un modulo de enseñanza de algunas docenas de horas, por razones prácticas,  dirigiéndose a personas que deben "plantar cara" inmediatamente (lo que, sea dicho de paso, puede resultar al final un objetivo peligroso). 

Sensei Roland Habersetzer y Sensei Pierre Portocarrero
  A menudo recuerdo que el Dojo es una especie de "medio protegido", donde todo sucede al abrigo de esa rudeza en el entrenamiento (aunque sea sin un verdadero riesgo), con un gran confort de pensamiento (puesto que se estudia el Camino, que es finalmente, la no - violencia....el problema es que muchos comienzan por ahí y no comprenden verdaderamente lo que se les enseña). De hecho, el realismo de las técnicas enseñadas "en situacion" es a menudo puesto en duda. Pero no es solo esto lo más importante: mi registro de reflexión y de acción se sitúa mucho más allá de una simple técnica tipo "modo de empleo". El acercamiento de mi Instituto Tengu,  que le es totalmente propio, es dar a cada uno una guía de comportamiento para el empleo "justo" de dichas técnicas. Se trata entonces de acompañar, mental y moralmente (código de conducta) el uso de estas técnicas. 

  Encontramos la misma vocación del Budo: eficacia, pero no importa a que precio, eficacia controlada y asumida. Nos encontramos aquí en un proceso educativo y este es el terreno que siempre me ha motivado. Es decir, que no pretendo haber inventado nada de nada: es un simple retorno a las raíces. ...No obstante se añadirá a estos componentes técnicos y éticos antiguos otro que corresponda al entorno moderno. Se trata de un conjunto de elementos tácticos y realistas que provienen de experiencias en otros registros de trabajo, que nunca he tratado como si fueran un misterio, y que los que provienen de un Budo "puro y duro" no comprenden verdaderamente, incluso ni intentan comprender: así, la movilidad en la acción, el realismo en el contacto con la o las amenazas, la sensibilización con el código de colores, la gestión del stress,  el barrido visual a la salida de la confrontación sistemáticamente vivido como una necesidad "vital", etc...todo lo que puede acarrear una situación de crisis vivida en el mundo real. Una problemática en la que quiero permanecer, tanto dentro como fuera del Dojo.

  No obstante, consciente de lo inadecuadas que son algunas técnicas de las artes marciales clásicas,  y para hacer frente a la evolución de las formas y de las capacidades de agresividad desarrolladas en una sociedad que ha claramente cambiado desde hace unos 150 años, cree hace unos 10 años el Instituto Tengu, como una prolongación lógica y honrada de mis principios en el Budo, que en ningún caso se ponen en duda. Es lo que yo llamo "El camino (la via) Tengu" ("Tengu-no-michi") en el Dojo, iniciativa técnica y mental, se encuentra sin sorpresa alguna  en las "Técnicas Integradas de Defensa Personal" (TID), o "Integrated System for Personal Defense" (ISPD), para uso "exterior". En kilogramos,  a majo vacía,  en ropa de deporte o en uniforme operacional para personal especializado, e incluso con armas, el concepto es el mismo, perfectamente polivalente,  reposando sobre una gama completa de técnicas vehículo das por las escuelas tradicionales de Ju - Jutsu,  Tai - Jutsu,  Karate - Jutsu,  que me son más que familiares y que he largamente descrito desde hace unos treinta años....

  De hecho, se las encuentra por ahí,  total o parcialmente, con un nuevo "look" (y más aun), en numerosos sistemas actuales da "self-defense" ("operativos" o no), traídos como algo novedoso bajo el foco de la actualidad por la simple necesidad de asegurar a algunos....y también del puro marketing.


  El entrenamiento Tengu a mano vacía,  así como el de la NTTC,  tiene como objetivo acercarse al máximo a la realidad a través de escenarios que permiten que cada cual (incluso le obligan) se adapte rápidamente y con flexibilidad, en situación,  con técnicas puntuales y rígidas aprendidas durante la formación de base (los "fundamentales"). Los TID pueden enseñarse en el contexto del Dojo,  puesto que retoman los aspectos éticos.  No son más que técnicas clásicas,  conocidas por una gran cantidad de "sistemas" desde hace mucho tiempo, pero re planteadas en un contexto más realista (en este sentido ellas contribuyen también a la renovación del arte Marcial siguiendo la fidelidad de la tradición). Con la exclusión  de ciertas técnicas que sacrifican la estética por el realismo (lanzar un mawashi-geri a la cabeza no es siempre la técnica más eficaz en cualquier situación,  y ciertamente es desproporcionada para liberarse de un simple....agarre de muñeca!!). O aquellas que llevan al agarre d ver sarro hasta el suelo,  ignorando que se cultiva una costumbre que nos penalizará rápidamente en caso de amenazas múltiples. ....En cambio, se presta un mayor interés por algunos tipos de ataque casi inexistentes en el Dojo, como por ejemplo el golpe con la  cabeza, que realizado desde muy cerca, es casi imparable y se realiza muy a menudo en las confrontaciones actuales....Se prestará mayor atención a los golpes de respuesta aplastantes (smash) o de corte (slash), que se ejecutarán con más regularidad que los golpes en punta (stab) tipo Tsuki,  o de rodilla y de codo en distancias cortas, etc...

  La respuesta Tengu de cara a una situación de urgencia, inevitable, se basa en:

1) Una "filosofía de acción" de defensa claramente preestablecida, y cuyas consecuencias a todos los niveles podrán ser asumidas. Se trata de una ética que induce a un tipo de  comportamiento: renunciar a pelear pero también no aceptar el ser una víctima (no dejarse hacer)...Conviene aceptar esto íntimamente con el fin de estar verdaderamente preparado para actuar técnica y mentalmente en nuestro espacio de libertad bien definido y asumido. Esta elección ética debe ser realizada claramente por cada uno de nosotros, mucho antes de que llegue el problema, incluso efectuando revisiones periódicas de nuestra posición.  Siempre hay que recordar que en el caso de una confrontación brutal (no planificada y no convencional) es el "estado de espíritu" lo que será "determinante”!!! El detalle de la técnica puesta en marcha siempre estará en segunda posición.  El espíritu de intervención viene siempre antes del tipo de medio utilizado (siendo evidente que el primero será mucho más fuente sabiendo que el segundo existe verdaderamente). Este condicionamiento mental es fundamental.  Necesita que exista una aceptación prealable de lo que se pone en juego (vital), de la confrontación y también de la eventualidad de posibles lesiones. Quien esta preparado en estado de "reposo", a ser brutalmente desbordado por una tal violencia real? Es conveniente prepararse con tiempo.

2) Una "subida en potencia" física y mental fulgurante (la agresión siempre lleva un tiempo de ventaja).

3) Una gama adaptada (simple y funcional) de respuestas técnicas.  El entrenamiento tiene como objetivo la adquisición de gestos simples para un comportamiento "necesario y suficiente", que seremos capaces, llegado el momento, de poner al servicio de opciones claramente predefinidas con el fin de poder hacer frente a los inevitables aspectos emocionales que van a perturbar el "funcionamiento" normal, tanto físico como mental. O bien un mismo registro gestual para una misma memoria muscular, destinada a tres terrenos de competencia: a mano vacía,  con armas intermediarias o para personal autorizado. Ellas reposan sobre el paralelismo de los movimientos corporales que pueden haberse adquirido en la memoria muscular tanto un portador de arma como un defensor a mano vacía (antes de una eventual transición hacia el arma). O bien un conjunto coherente, sea cual sea la opción contemplada y retenida.


La "respuesta Tengu" tiene tres objetivos:

1) Aplicación de la "contra-medida" indispensable y suficiente: hacer "flecha de cualquier madera", manipular cualquier forma de técnica con y sin armas (transiciones de un terreno de competencias al otro), en función de las posibilidades ofrecidas y de las necesidades del momento.  Esta "contra-medida" debe ser una respuesta global a un problema de agresión (debe distinguirse de una simple "reaccion" física,  designada a veces como "reflejo de defensa"). Esta compuesta de una parte física (tecnica) y de una parte mental (lo que define la respuesta, al controlar la tecnica). La "respuesta" va mucho más allá que la simple noción de "contra-ataque". Debe poner fin a la agresión lo más rápidamente posible, pararla, neutralizarla (lo que no consiste en destruir obligatoriamente el origen).

2) Impedir que vuelva a producirse, luego no solamente controlarla inmediatamente sino también mantener un control todo el tiempo que sea necesario para alejar definitivamente cualquier tipo de peligro (o pasar el relevo a una intervención exterior, por ejemplo, en la calle, a un agente de policía).

3) Desenvolverse con fluidez  y prudencia, manteniendo la "presion": no ser "esclavo" de una técnica (menos aún de un estilo !!!), de la focalizacion de un solo peligro, de un sentimiento  inhibido (violencia inútil, cólera,  auto - satisfacción, etc...), permaneciendo instantáneamente capaz de retomar la acción si se produjera una modificación de la situación.  Después de cada técnica hay que controlar, verificar, acompañar, asumir. Durante el entrenamiento, responder, también y sin complacencia hacia si mismo, a dos cuestiones esenciales: en realidad....podría confiar en esta técnica?  confiarle mi supervivencia? podría asumir la responsabilidad humana y penal?

  Es en este estricto contexto que conviene comprender las "Técnicas Integradas de Defensa Personal". Se limitan al combate desarmado cuerpo a cuerpo  ("Empty Hand Close Quarters Defense". Los practicantes del Dojo les conocen con la apelacion de "Kara-Ho Tengu-No-Waza")  o con arma intermediaria.  El panel técnico es muy amplio, pero de todas formas, lo fundamental y decisivo siempre es el "espíritu" de la técnica.

  Cuando se produce la agresión fuera de nuestro campo de visión (agresión no identificada). Es el tipo de situación que menos se contempla en los sistemas  propuestos de defensa, y es fuertemente probable que se produzca. La agresión es violenta, brutal, extremadamente peligrosa, agrediendo vuestra zona "vital" o "intima" (código de alerta "rojo total"), en un espacio de menos de dos metros. Vuestro tiempo de reacción es dramáticamente corto. La acción necesita una subida en potencia brutal, bajo un fuente empuje de adrenalina.  La única posibilidad es una reacción instintiva, simple, lo más polivalente posible (memoria muscular), para detener la agresión antes de su fase final y decisiva (técnica en "golpe de parada"), a pesar de no haber tenido tiempo de distinguir claramente el tipo de ataque. Se interpone violentamente una RED para bloquear rápidamente: proteger la cabeza con el codo izquierdo (escudo - espada contra golpe de cabeza) manteniendo a distancia con una amenaza del puño derecho (que toca y provoca una retirada instintiva del adversario) , rompiendo su inercia (rompe el efecto sorpresa) y lanzándonos violentamente a la acción. A partir de ahí,  hay dos opciones: o bien proseguir sin tiempo muerto hasta someter al atacante, o bien, simplemente aprovechar para tomar distancias e identificar (pero permaneciendo en una posición equivalente a la "posición de contacto" NTTC, con un "seguimiento mental"), antes de decidir cómo continuar.  La suerte esta en desactivar la situación sin un nuevo contacto físico. ...

  Cuando la agresión nos llega en nuestro campo visual (esta identificada y aun no se ha producido).

  Ella tiene como objetivo nuestra "zona de protección cercana" o "personal" (código de alerta "rojo"), en un perímetro de unos 5 metros. Todo puede suceder con mucha rapidez, pero nos queda un margen de maniobra: tenemos tiempo para activar una batalla "mental" (verbal, disuasiva).  Es posible una desactivación mientras exista este contacto verbal. Aún podemos "leer" al adversario, decidir el no recurrir al arma....Cuando la agresión es aún,  solamente previsible (esta en curso el ritual de ataque), nos queda tiempo para tomar una posición de toma de contacto (sin tener que llegar a una RUD) a partir de la cual podamos evolucionar. Pero cuando el ataque ya está en curso, la urgencia es tal que, habiendo provocado una reacción con "visión túnel", hay que responder directamente con una acción técnica lo más específica posible (simple y directa).

  En todos los casos se observa la importancia,  primordial y decisiva, del parámetro espacio - tiempo,  y por lo tanto de la velocidad de la "subida en potencia" disponible......

  Todos estos tipos de situaciones se trabajan en el entrenamiento Tengu bajo forma de escenarios de ataque y contra-ataques gestionados en 360 grados (tomas de contacto multi-direccionales, gestionando el efecto de "visión túnel"...).

CONCLUSIÓN

  Nunca podremos preverlo todo. No existe una regla absoluta, y sabemos que hay muchísimas cosas irracionales que funcionan....Hay que dejar un margen de improvisación instintiva,  pero siempre "bajo control"; iniciar (sin la menor sombra de duda hacia la  brutalidad que viene hacia vosotros, inmediatamente,  puesto que ya lleváis un tiempo de retraso) con una violencia "animal", llegar (concluir) como un "ser humano" (con control). Guardad en vuestro espíritu la suficiente flexibilidad para hacer la transición de una técnica a otra si así fuera necesario (noción de planes A, B, C....). Adaptaos a los cambios de una realidad de terreno que no puede más que sorprenderos...No os excedáis nunca en vuestras respuestas....Y nunca olvidéis:

- Aunque hayáis estudiado 1000 tipos de situaciones, siempre llegará una 1001 que no haya sido prevista....
- No existe ninguna garantía,  de nada. La mejor opción es la intensidad y el realismo de vuestro entrenamiento.
- Y además,  este consejo de Clint Smith, del "Thunder Ranch" (USA): "Sí tenéis pinta de ser carne, os comerán".

sábado, 8 de octubre de 2016

Entrevista a Fred Degerberg

Entrevista publicada en la revista Karate-Bushido,  Abril 1989.
Texto: Jean Paul Maillet 
Traducción: Cesar Gómez 


  Nunca choquéis con Fred Degerberg si os cruzáis con él algún día.  O arreglaros para hacerle sonreír inmediatamente después;  y aun así. ...
  Si estuviéramos en el año 3027, yo diría que este americano es un clon, o un mutante nacido de la ósmosis perfecta entre hombre y toro. Director, junto a su mujer Katie, de una de las mayores escuelas de artes marciales de los Estados Unidos, Fred Degerberg es especialista en técnicas de combate de calle. Guardaespaldas de personalidades del showbiz de Chicago, representante del Boxeo Francés en el continente norteamericano, Míster D posee más de una cuerda en su arco. Su pasión: el combate; sus hobbies: el combate; su trabajo: el combate, en todas sus formas, sus principios y utilizaciones. Con su gran experiencia y su físico de luchador, Fred Degerberg es verdaderamente el maestro para hacer de todo. Habló con Jean-Paul Maillet con el que se encontró, para Karate-Bushido, en su casa, en los Estados Unidos. 


Karate-Bushido: Fred Degerberg ¿Cual ha sido su recorrido en las artes marciales?
FD: Nací en Chicago, hace 43 años. He estado en los deportes de combate desde mi nacimiento. Mi padre era luchador amateur y mi abuelo un boxeador profesional, desde el momento en que pude aguantarme en pie, empezaron a enseñarme sus formas de práctica. Después hice Judo, Taekwondo, Karate, Kung-fu, Hapkido. Estos últimos quince años he practicado sobretodo el Wing Chun, el Boxeo Tailandés, el Jeet Kune Do, el Penjak Silat, la Eskrima filipina, el Kali y la Savate.

KB: ¿Qué enseña usted principalmente? 
FD: Hoy en día raramente enseño. Mi escuela, la "Degerberg Academy", es una de las más importantes de este país. Es un antiguo cine, que se extiende sobre dos plantas. Hay seis salas principales de entrenamiento y una cuarentena de instructores. Entre todos ellos dan unas cuatrocientas clases al mes. Prácticamente están representados y enseñados todos los estilos. A menudo, hay seis clases al mismo tiempo en diferentes salas. Aquí, un adherente puede beneficiarse de todas las clases y de todas las instalaciones deportivas. Esto crea un ambiente muy bueno.

Fred Degerberg en 1989 practicando "street-fighting"
KB: Pero cuando enseña personalmente, en su casa o durante seminarios, ¿Cual es su tema principal, la defensa personal?
FD: Enseño todo lo que puede calificarse como "arte marcial de la calle". Es una síntesis de todo lo mejor de las diferentes disciplinas que he estudiado. Enseño a la gente a saber pelear en todo tipo de situaciones y con el entorno adecuado a esas situaciones. Me gusta mucho enseñar la Savate, por el hecho de llevar zapatillas y de tener un código deportivo muy elaborado. No es el caso del Boxeo Tailandés, que es un arte de combate mucho más violento y da un poco de miedo al público americano. 

KB: Fred, usted habla del miedo a la violencia,  pero ¿no es el fútbol americano un deporte muy brutal y aun así,  particularmente popular en los Estados Unidos?
FD: Sí,  por supuesto, pero no creo que pueda dar lugar a lesiones tan graves como en Boxeo Tailandés en el que la utilización de los golpes de rodilla o de codo están autorizados y son devastadores. Fui a Tailandia y una noche, vi a dos boxeadores matarse.  A los americanos les gusta la violencia, pero no soportan ver a la gente herirse entre ellos. Esa es la razón por la que aquí hay un gran movimiento que intenta hacer que se prohíba el Boxeo, juzgado muy peligroso para los deportistas que lo practican.
  
Fred Degerberg, GM Angel Cabales y Guro Nate Defensor, 1984
KB: Esta violencia, Fred, usted la conoce muy bien, ella esta omnipresente en los Estados Unidos, e incluso usted ofrece sus servicios como guardaespaldas a los famosos ¿no es cierto?
FD: La violencia esta muy concentrada en las grandes ciudades. Tenemos muchos más crímenes y agresiones. Personalmente, en mi actividad como guardaespaldas, no he tenido muchos problemas puesto que acompañó sobretodo a estrellas del Rock'n Roll, y su público es joven. No se puede golpear a un chico de 12 o 14 años, a menudo basta con empujar con fuerza a aquellos que se muestran muy agresivos. 

KB: ¿Como hacer la diferencia entre un arte y un deporte de combate, y el aprendizaje de técnicas de combate de calle ("street fighting ")?
FD: El combate de calle no es un deporte. No hay ninguna regla, no obstante se puede practicar el combate de calle en una sala con una mentalidad deportiva. El combate de calle es un conjunto de técnicas tomadas de diferentes artes de combate. Sólo retiene las más eficaces.  Kickboxing, Lucha, Judo, Karate...todo es bueno en función de las circunstancias. Por ejemplo, de cara a un adversario armado con un cuchillo, el Penjak Silat ofrece técnicas y posibilidades formidables, mientras que el Boxeo, por el hecho de llevar guantes, no prepara para ese tipo de afrontamiento. Hay muchas artes marciales interesantes, y el objetivo del "Street Fighting" es el descubrirlas. Basta con observar la Capoeira brasileña, es un arte extraordinario en el que las técnicas pueden incorporarse al combate de calle.

Larry Hartsell, Dan Inosanto, Clif Linderman y Fred Degerberg, 1986
KB: De forma más pragmática, en una confrontación con una persona armada ¿cuales deben ser las primeras reacciones del agredido?
FD: Evidentemente, la práctica de las artes marciales no te convierte en inmortal !! Pero, si ha sido bien asimilada, el conocimiento de las artes marciales debe aportar al practicante confianza en sí mismo. Eso es lo primero que hay que oponer a un agresor. Hay que desarrollar esta cualidad que une la paz de espíritu a la fuerza física. Ahora bien, de cara a un adversario armado, hay que saber utilizar igualmente el entorno y los objetos que llevamos nosotros mismos. Por ejemplo, las llaves, un paraguas, un bastón, etc...

KB: ¿Qué recomienda usted para la defensa personal?
FD: Llevar un cuchillo. No se si es legal en Francia; aquí, en los Estados Unidos, se está convirtiendo en ilegal. Mi cuchillo preferido es el filipino. Afortunadamente, lo utilizo en raras ocasiones. Generalmente los agresores prefieren evitarme.