"El objetivo fundamental del Kajukenbo es hacernos sobrevivir a una agresión en la calle, el resto no tiene ninguna importancia"
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jueves, 2 de noviembre de 2017

G.A.S. (General Adaptation Syndrom)

  ¿Conocéis ese término? ¿Sabéis lo que sucede en nuestro organismo cuando somos atacados, por sorpresa, y nos encontramos en una situación de "supervivencia?

  Ante una agresión se producen los siguientes efectos:

1.- EFECTOS PSICOLÓGICOS.

- “Visión de Túnel” o pérdida de la visión periférica.
- “Exclusión Auditiva” o concentración exclusiva en la agresión dejando de captar otras señales auditivas.
- “Estímulo Electrodérmico” o reacción de la piel, erizándose los pelos de la nuca y brazos.
- “Compresión Espacio-Temporal” o reducción de la percepción del tiempo. Incapacidad de juzgar con exactitud la velocidad y la distancia.
- “Seguimiento Mental Ineficaz” o imposibilidad de seguir con exactitud los detalles de la situación.

2.- EFECTOS FISIOLOGICOS.

- “Alteración del Ritmo Cardíaco” o aceleración del pulso.
- “Alteración del Ritmo Respiratorio” o aceleración de la respiración, que pasa a ser rápida y superficial.
- “Aumento de la secreción de Adrenalina”, con estimulación de la acción nerviosa involuntaria y una respuesta muscular evidente, el aumento de la tensión.
- “Disminución de la Coordinación y Reflejos”. La coordinación “fina” se ve fuertemente afectada, especialmente “ojos-manos” y “mano-dedos”.
- “Cóctel Químico”. Una importante reacción química produce la liberación de epinefrina, norepinefrina y cortazol, substancias que estimulan la acción nerviosa. Esta reacción se efectúa con el fin de liberar Potasio para equilibrar los efectos del Sodio. 

  ¿Como podemos paliar esos efectos? ¿Que estrategias de entrenamiento debemos desarrollar para que nuestras "técnicas" sean eficaces en situaciones reales de afrontamiento? ¿Nuestro Kajukenbo tiene realmente en cuenta todos estos factores?

  César Gómez



sábado, 14 de octubre de 2017

Del Bujutsu al Budo en el sistema educativo japonés (II)

Articulo publicado en la revista DOKKODO nº 13
Autor: César Gómez

EL JUDO
Sensei Jigoro Kano
El judo moderno es comúnmente descrito como un deporte, un arte de combate, una disciplina espiritual, un sistema de educación física y una actividad recreativa. Los adeptos totalmente dedicados al Judo lo describen como un “estilo de vida”.

a) Orígenes.

  Jigoro Kano (1860-1938) fue el fundador del Judo Kodokan. Él consideraba que la prosperidad de una nación dependía fundamentalmente de la calidad moral de sus ciudadanos y del vigor de sus cuerpos.

  Debido a su salud enfermiza, Kano se inició en un programa de ejercicios físicos con el fin de fortalecerse. Participó en actividades como el Béisbol, el Remo, la Gimnasia, etc…Pero, lo que finalmente acabó dirigiendo su atención y luego le implicó durante toda su vida fue el estudio del Ju-Jutsu o “Arte de la Flexibilidad” (o “suavidad”).
  Kano estudió la escuela Tenjin Shin`Yo Ryu en 1877 bajo la dirección de Fukuda Hachinosuke, que a su vez había sido discípulo de Iso Mataemon, el fundador de la escuela. Este estilo tenía la reputación de ser un efectivo arte de defensa personal y su especialidad consistía en la ejecución de las técnicas de golpeo o “Ate-Waza”, y de las técnicas de lucha o “Katame-Waza”.
  Con el fallecimiento de su profesor, Kano se vio obligado a continuar su estudio en otro lugar, así, comenzó la práctica del estilo Kito Ryu en el año 1881 bajo la tutela de un instructor llamado Iikubo Tsunetoshi. El entrenamiento se caracterizaba por ser moderadamente vigoroso en el aspecto de la condición física, poniendo mucha más atención en los aspectos técnicos. La especialidad de la escuela eran las técnicas de proyección o “Nage-Waza”.
  Al mismo tiempo, Kano efectuó diversas investigaciones acerca de otros Bujutsu clásicos con el fin de ampliar sus conocimientos, especialmente los métodos de combate sin armas de las escuelas Sekiguchi Ryu y Seigo Ryu. El Ju-Jutsu era considerado en esta época como un objeto cultural y que merecía el respeto de la nación, pero al mismo tiempo, los tiempos de la restauración le habían restado muchísima popularidad, considerándolo como algo obsoleto y antiguo. Kano se propuso restaurar al Ju-Jutsu el lugar que se merecía.
  En 1882 creó una síntesis de los sistemas que había practicado y se estableció en el “Eisho-Ji”, un templo del área de Shitaya, en Tokio. Llamó a su nuevo estilo “Judo Kodokan”: donde “Ko” significa lectura, estudio, práctica; “Do” significa vía o camino; y “Kan”, lugar. Es decir, “el lugar donde se estudia la vía”. Deliberadamente utilizó el nombre Judo y no el de Ju-Jutsu para enfatizar la importancia del aspecto filosófico inherente al “Do” como “Vía de la humanidad”.


Sensei Mifune y Sensei Kano
b) Teoría.


  Kano adoptó los aspectos prácticos del “Ju No Ri”, es decir, “el principio de la flexibilidad” (JU).  “Ju Yoku Go o Sei Suru” puede ser traducido por “la flexibilidad controla la dureza” e implica una cierta naturaleza de acciones durante las cuales la adaptación y la no-resistencia predominan durante la ejecución técnica.

  Durante su estudio del estilo “Kito Ryu” comprendió la importancia de la antigua doctrina del “Ying-Yang” (“In-Yo” en japonés). La unión de estos dos elementos constituye la base de la teoría del movimiento del Kito Ryu, en el que el “Ki” es el factor positivo o “duro” y “To”, el negativo o “blando”.
  Por otro lado, Kano deseaba poner en evidencia la importancia del acondicionamiento físico resaltando en su método el papel de las habilidades atléticas. Con este fin estableció el “Rentai-Ho” (método de entrenamiento físico) que otorgó al Judo el carácter de un método de educación física.


  Para Kano, el principio del “Ju” no constituía un concepto sin implicaciones prácticas, al contrario, el cuerpo, dirigido por una mente flexible, es capaz de reaccionar mecánicamente de forma similar adaptándose a situaciones que surgen de forma espontánea. Este principio se aplica a la ejecución de las técnicas combinando la fuerza propia a la del oponente para conseguir derrotarlo. Usando el cuerpo, no para oponerse a las acciones del adversario, sino para “unirse” a ellas, se consigue la desestabilización y la victoria. El Judo Kodokan, al igual que otros sistemas de Ju-Jutsu, seguía las bases del “Kobo-Itchi”, es decir, el ataque y la defensa son un único concepto indiferenciado. 


  Otro de los principios teóricos del Judo está representado en la siguiente expresión: “Shin-Shin no Chikara o Moto No Yuko Ni Shi o Suru”. A través de ella se expresa la importancia de la utilización económica de la energía, tanto física como mental. Así, el principio del “Seiryoku Zen´yo” o del “mejor uso de la energía” constituye una de las bases “ideales” del Judo Kodokan. En este principio Kano expresa su idea de una energía “viva”, y no únicamente vista como el puro vigor físico. Para él, el entrenamiento en Judo nos proporcionaría la posibilidad de aprender a “manejar” este principio.


  Pero el objetivo fundamental era la formación del individuo, el cual debía ser beneficioso para la sociedad, principio que denominó “Ji-Ta Kyoei”. Si no se conseguía esto, la misma existencia era vana e inútil. Así pues: el “Rentai-Ho” (la adquisición de un cuerpo físicamente desarrollado), el “Shobu-Ho” (el desarrollo de las habilidades combativas) y el “Shushin-Ho” (el desarrollo mental en términos de moralidad), constituyeron lo que Kano denominó “El Principio Tri-Cultural”, principio que dio al Judo Kodokan la forma de un sistema de educación física.


c) Técnicas y métodos de entrenamiento.


  Un honesto análisis de las técnicas originales del Judo Kodokan nos muestra que todas y cada una de ellas, sin excepción alguna, ya eran utilizadas en las antiguas escuelas de Bujutsu o Budo.

  Las rudimentarias formas del sistema original de Kano se encuentran claramente representadas en la escuela “Yagyu Shinkage”, en particular en las técnicas de combate sin armas, y que a su vez estaban derivadas de la influencia de las escuelas “Kage Ryu” y “Tenshin Shoden Katori Shinto Ryu”; de la escuela “Kito Ryu”, basada a su vez en la “Teishin Ryu”; de la escuela “Jikishin Ryu”, influenciada por la “Kito Ryu”¸de la “Tenjin Shin´Yo Ryu”, basada a su vez en las escuelas “Yoshin Ryu”, “Shin no Shinto Ryu”, “Fukuno Ryu”, “Isogai Ryu” y “Miura Ryu”; de la “Sekiguchi Ryu”, influenciada por el Sumo. Todas estas escuelas se caracterizaban por estar especializadas en técnicas de combate cuerpo a cuerpo.
  
  En cambio, Kano demostró una gran originalidad en su método de enseñanza, dos fueron los criterios que condicionaron la elección de sus técnicas:
1) Basar todas las técnicas en principios científicos.
2) Eliminar todos los movimientos peligrosos.


  Ambos condicionantes fueron impuestos de alguna manera por las necesidades de la sociedad del periodo Meiji. El resultado fue la consecución de un elevado grado de refinamiento técnico del Judo y su consolidación en una cierta forma de actividad deportiva orientada hacia el bienestar.


  El Judo nunca habría sido considerado como un buen sistema educativo sin el suficiente uso del “Kata”, el cual transforma el “Kyogi-Judo” (“Ran-Dori” o combate de Judo) en “Kogi-Judo”, o “disciplina cultural educativa”. Kano designó deliberadamente como”Nage no Kata” y  “Katame no Kata”, a las formas predeterminadas de proyección y lucha, y “Ran-Dori no Kata” a las formas predeterminadas de combate.


  Así, “Ran-Dori”, “Kata” y “Shiai” fueron los elementos primarios en el entrenamiento de Judo aunque también se aconsejaban las lecturas “juiciosas” o “Mondo”, periodos durante los cuales se perfeccionaban las cualidades técnicas de los alumnos a través de sesiones de “preguntas y respuestas”.


d) Objetivos.

  Kano remarcaba a menudo que nada era tan importante como la educación. Según él, la enseñanza de una virtud a un hombre podía influenciar a muchos otros y que por lo tanto, lo que había sido aprendido correctamente por una generación, podía transmitirse a cientos de ellas.

  Kano creía que el Judo Kodokan podía contribuir a establecer la paz en el mundo implantando una filosofía común de pensamiento, una armonía global. Por esta razón hizo un enorme esfuerzo en la internacionalización del Judo. En 1933 expuso sus planes para el establecimiento de un Federación Mundial de Judo. En 1952, y sin que Kano pudiese contemplar la consecución de su sueño debido a su fallecimiento, se fundó la “Internacional Judo Federación”.
  Después de la Segunda Guerra Mundial, la prohibición del SCAP en 1945 acerca de la práctica de todo tipo de arte marcial también afectó al Judo. Cuando fue oficialmente reinstaurado en 1947, Risei Kano, hijo adoptivo de Kano y tercer presidente del Kodokan, se esforzó por reconstruir la integridad física del Judo japonés. Con este fin organizó  la “Zen Nippon Judo Remmei” (“Federación de Judo de Todo el Japón”) en 1949. Los primeros campeonatos de Judo del Japón fueron organizados en 1948.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Del Bujutsu al Budo en el sistema educativo japonés (I)

Artículo publicado en la revista DOKKODO nº12
Autor César Gómez

EL KENDO

Kendo
  La historia de los Budo modernos comienza después del periodo Tokugawa, alrededor del año 1868. En estos tiempos el Japón comenzaba su proceso de modernización y de abertura al mundo exterior, descubriendo con estupor la insuficiencia de sus defensas militares, una economía inestable y una gran confusión dentro de sus sistemas políticos y sociales. Mientras tanto, los líderes del movimiento Meiji actuaban con un enorme vigor revolucionario para intentar mantener la unidad nacional.
Y dentro de este periodo de cambios, los antiguos Bujutsu eran considerados como ineficaces técnicas arcaicas incapaces de ayudar a la nación en la defensa del territorio. Dichos sistemas fueron sustituidos rápidamente por tecnología y técnicas de combate incorporadas de los países occidentales.
Debido a la naturaleza intrínseca del Bujutsu clásico, y que se manifiesta por la siguiente relación:
(1) COMBATE   (2) DISCIPLINA   (3) MORAL


  …el gobierno no permitió el desuso de dichos sistemas y motivó su “renovación” como métodos de transmisión de ciertos valores socio-educativos. Así, la naturaleza de los Budo modernos re-definió dichos valores en: 


(1) MORAL  (2) DISCIPLINA  (3) FORMA ESTÉTICA

  Estos cambios se efectuaron con el fin de adaptar las antiguas formas de combate de los samuráis, héroes del pueblo, a su nuevo papel de “vías” adaptadas a las necesidades del Estado. Los Budo modernos iban a desempeñar un nuevo papel, disciplinando a los ciudadanos y creando una nueva mentalidad y espíritu transmitidos, entre otros, por el sistema educativo.
  El gobierno japonés iba a influenciar el control del espíritu de sus ciudadanos ordenándoles la participación en los nuevos Budo. Supuestamente se generaría el “Seishin” o “Energía Espiritual” gracias al entrenamiento en dichas disciplinas, de las cuales se esperaba que aportaran coraje y espíritu patriótico, especialmente en el caso de los soldados. Todos estos cambios tenían como objetivo el utilizar la persuasiva “cultura marcial del guerrero” para preservar y transmitir los valores heroicos a través de nuevas formas, mas aceptables para las nuevas generaciones.
  Así aparecieron los “Shin Budo” o “nuevos Budo”, una expresión genérica que describe a las nuevas disciplinas de combate creadas después del colapso del sistema feudal de 1868. Ambas, los clásicos Bujutsu y los nuevos Budo, deben diferenciarse para comprender esta evolución.
Características

  Las modernas disciplinas se caracterizan usualmente por ser métodos orientados hacia la defensa personal, constituidos por técnicas y tácticas de combate contra un oponente. En el sentido estricto, ninguna de estas disciplinas puede ser considerada como un verdadero arte marcial orientado a situaciones de batalla.

a) Los Bujutsu clásicos: 
- El propósito fundamental era el proporcionar métodos de combate armado y cuerpo a cuerpo a personas, autorizadas por el gobierno a defender el orden social. La práctica y la aplicación de estos métodos estaban limitadas exclusivamente a miembros de las fuerzas del orden público y del ejército. 
- Prevalecía el espíritu combativo; en el caso de los guerreros buscando la muerte del enemigo, y en el caso de una aplicación civil, controlando y anulando las acciones del asaltante sin quitarle la vida. 
- Desde un punto de vista técnico, las acciones técnicas no podían aplicarse en ninguna forma de ejercicio libre, por lo tanto, era imposible practicarlas con una orientación deportiva.
- La enseñanza estaba dirigida por instructores profesionales con experiencia y los métodos usados eran una combinación de prácticas intuitivas y racionales. Las técnicas, simples, eran ejecutadas como respuestas a ataques determinados.

b) Los Budo modernos:
- Sus propósitos eran variados en función de los intereses de cada uno de los practicantes, así, pueden practicarse como medios de entrenamiento espiritual, como formas de preparación físico-deportiva o bien como métodos de auto defensa. En todas sus vertientes se hace especial hincapié en la integración de las energías mental y física de los adeptos y se presentan como una forma de conducirles a una armonía, no solo interior, sino con el entorno social en el que se encuentran.
- Su espíritu se caracteriza por poseer un alto grado de tolerancia social, estando abiertos a todo el pueblo, sin importar la ocupación o status social. El “tomar” la vida del otro se efectúa de forma simbólica y el “Do” o “camino” se convierte en una posibilidad que puede ser o no adoptada por cada alumno.
- Técnicamente prevalece el entrenamiento en grupo dirigido por un “Sensei” que puede poseer diferentes niveles de competencia y que sustituye los métodos, altamente personalizados, de enseñanza del “Shihan” ("maestro enseñante") hacia el “Monjin” (discípulo), propios de los Bujutsu tradicionales. Se utilizan fundamentalmente métodos racionales de aprendizaje dejando de lado la intuición.


  La evolución es evidente, el nuevo papel de estos sistemas hizo que se modificara la misma esencia que los había creado. Pero no fue menos importante el nuevo papel que tendrían que desempeñar en la sociedad japonesa. Veamos ahora tres de estas nuevas disciplinas y el como y el porqué fueron elegidas como vectores de la nueva mentalidad del Japón.


El Kendo
a) Evolución histórica.


  El Kendo es la más antigua, más respetada y popular de los modernos Budo. Es el resultado de las experiencias colectivas de un conjunto de expertos y no el fruto del trabajo de una sola persona. Ambos, tanto guerreros con una formación clásica y ciudadanos comunes influenciaron las creación del Kendo moderno.
  En principio se caracteriza por ser un sistema en el que prevalece la disciplina espiritual pero, ciertamente, sus características hacen que se utilice también como método de educación física, en competiciones deportivas o entrenamientos de tipo atlético y como actividad de recreo.
  Sin ninguna duda, los dioses, los hombres, sus armas y los sistemas de esgrima antiguos influenciaron en la creación del Kendo moderno. Aunque la forma nacional denominada “Nippon Kendo” fue desarrollada después de la Segunda Guerra Mundial, cientos de años antes el espíritu esencial, los prototipos del equipamiento utilizado, la teoría y la mecánica de las técnicas del Kendo ya habían sido concebidas.
  El primer uso del “Shinai” se acredita tradicionalmente a Hikida Bungoro (1537-1606), fundador del estilo Hikida Ryu (también denominado Hikida-Kage Ryu). En estos primeros tiempos, el uso del método de entrenamiento llamado “Shinai-Geiko” (combate libre con Shinai) y la gran cantidad de lesiones producidas, obligaron a la creación de un equipo de protección que preservara la integridad física de los practicantes. La primera escuela conocida que desarrolló una armadura de protección fue la Jikishin-Kage Ryu, alrededor de 1711.
  Nakanishi Chuta (1751-.....¿), formado en el estilo Ono-Ha Itto Ryu, creó su propio estilo de esgrima al que denominó Nakanishi-Ha Itto Ryu. Con la intención de atraer más discípulos, Chuta siguió el ejemplo de la escuela Jikishin-Kage Ryu, desarrollando el equipo de protección. Al principio creó el “Mune-Ate” (hoy denominado “Do”), o protección del torso; también modificó el “Kote”, o guantes de protección, de la escuela Ono-Ha Itto Ryu. Elaboró un nuevo diseño de Shinai, haciendo de él un instrumento más ligero y resistente. De esta manera, con protecciones mucho más eficaces, los entrenamientos en combate libre fueron mucho más atractivos para sus discípulos debido a los beneficios de tipo físico, factor que ayudó a aumentar la popularidad de la disciplina.
  El Bakufu reconoció que el entrenamiento del Shinai-Geiko era una disciplina espiritual y, ciertamente, no un arte de combate, lo que ayudó aún mas a su desarrollo. Pero, con el aumento de su popularidad surgieron reacciones opuestas por parte de los expertos maestros de esgrima, mucho más tradicionales y que afirmaban que este tipo de entrenamiento, en el que se ganan puntos para ganar un combate, destruía los valores intrínsecos del Kenjutsu clásico. Para ellos, ganar combates deportivos no era lo mismo que ganar en un combate real, con espadas reales.
  Durante el periodo Edo, fueron sistematizadas y clasificadas tanto las técnicas como los métodos de entrenamiento, y se uniformó el equipo de protección y el desarrollo de los combates, dando lugar a una primera forma de Kendo nacional. El Kobusho determinó la talla del Shinai (49) en tres “Shaku” y ocho “Sun” (aproximadamente tres pies y ocho pulgadas) en 1856. Los maestros de esgrima insistieron en el hecho de que el Shinai, principal instrumento utilizado en la práctica, debía tener unas características lo más parecidas posible a una espada real. Así, fue limitado a tres pies y tres pulgadas de longitud y no más de tres libras de peso. Se mantendría su forma cilíndrica con el fin de preservar la seguridad de los practicantes.
  Durante la época Meiji, las artes marciales clásicas y el Kendo, entraron en un periodo de desgracia para el público en general. Laceración del “Dai Nippon Butokukai” en 1895 y el establecimiento del “Butokuden” en 1899 aportaron una gran contribución al desarrollo y popularización de éstas discilinas. En 1909 se creó la “University Kendo Federation”, lo que ayudó a que el gobierno aceptase el Kendo como materia de educación física en las escuelas medias, en el año 1911. La fundación de la “Zen Nippon Kendo Renmei” (Federación de Kendo del Japón) en 1928 actualizó las bases del Kendo en Japón. Esta organización proporcionó el soporte técnico, asegurando la calidad de los instructores, llevando a cabo exámenes periódicos y controlando sus licencias.
  El Kendo se convirtió en una actividad enormemente popular en todas las escuelas primarias durante 1941, pero, con la derrota del Japón en la Segunda Guerra Mundial y con el gobierno de ocupación norteamericano, el Kendo fue prohibido. Su renacimiento en 1948 se debió, fundamentalmente, al hecho de que fue aceptado por la comunidad internacional al desarrollarse sobre las bases de una práctica deportiva deseable y apta para todos los públicos.

Escuela de Agricultura. Japón 1920
b) El Kendo en la escuela.


  El Kendo puede ser practicado tanto por niños como por niñas, desde los tres o cuatro años de edad. Permite a los niños el desarrollo de todo tipo de cualidades, canalizando el impulso natural del niño de golpear con todo aquello que cae en sus manos. Las protecciones y el casco les protegen de cualquier tipo de daño.
  El maestro Takano, de la región de Kamakura, contaba con una gran reputación contando entre sus alumnos con el prestigioso equipo de Kendo de los guardias del Emperador. Pero, en su Dojo, volvía a ser el viejo maestro dando clases a los niños de 6 o 7 años de edad. Michael Random (1988) nos relata como era extraordinario ver a estos niños tan jóvenes mantenerse perfectamente sentados en posición de loto (de rodillas sobre los talones) y comenzar las clases con una meditación de unos diez minutos, después de la cual saludaban al maestro y recitaban a coro los siguientes preceptos:

- Amamos a nuestro país.
- Respetamos a nuestros padres.
- Respetamos el ceremonial de nuestras tradiciones.
- Respetamos nuestra enseñanza.
- Cumplimos con nuestro deber.
- Respetamos a nuestros camaradas.
- Juramos procurarnos un espíritu y cuerpo sanos.


  A partir de este momento ya podía comenzarse el entrenamiento. El Dojo estaba muy próximo a la playa, y era allí donde se efectuaba el entrenamiento. Random destaca el hecho de que el maestro apenas intervenía dada la gran disciplina de los niños, que comenzaban a alinearse nada más llegar a la arena en una larga fila. Ponían delante de ellos su equipo de protección y comenzaban a colocárselo una vez que el maestro daba la orden.
  Cuando estaban preparados, colocándose de dos en dos, comenzaba el entrenamiento demostrando las técnicas de base. Ataques a la frente, MEN ¡¡; al centro de la frente, SHO MEN ¡¡;  parte derecha de la frente, MIGI MEN ¡¡; parte izquierda, HIDARI MEN¡¡; etc… A cada golpe se unían los gritos del nombre del lugar al que se golpeaba.
  Después del entrenamiento de base comenzaba la práctica libre, la más esperada por los niños y, entonces, surgía una explosión de alegría y de buen humor. “Los shinai se cruzan y llueven con rapidez los golpes.  Es maravilloso ver a todos estos pequeños Kendoka pelear en la playa tan contentos” (Michael Random, 1988).
  Según la tradición del Kendo, todos los grandes maestros dedican siempre una parte de su tiempo a enseñar a los niños desde su más tierna edad, y lo hacen con gran afecto y una atención muy particular. “Nunca es bastante pronto cuando se trata de formar el espíritu y el cuerpo y de procurarse un alma vigorosa”, decía el maestro Takano.
  Una vez terminado el entrenamiento los niños se volvían a colocar de forma ordenada y regresaban al Dojo, donde se quitaban el equipo de protección. La clase finalizaba con una última y breve meditación, y un saludo al maestro.
  Según los maestros de Kendo se puede comprobar cierta diferencia entre los niños que han comenzado a practicar esta disciplina desde muy jóvenes y los que no. En los primeros, surge de forma más espontánea y sensible la intuición. Según el maestro Takano, “lo importante es aprender desde la más tierna infancia la serenidad y el autodominio. Los niños deben aprender a visualizar el golpe con una visión interior. Si el movimiento se vive primero espiritualmente, entonces puede enseguida brotar, con más facilidad, en el momento preciso en que se lanza el golpe”.


c) Kendo y espiritualidad.


  Existen tres reglas fundamentales en el Kendo: la primera de ellas consiste en atacar el shinai del adversario, la segunda, su técnica, y la tercera, su espíritu. De esta manera, al arte “supremo” consiste en guardar una calma absoluta, hasta que el movimiento espontáneo brota en el instante preciso en el que el adversario se dispone a atacar. Este es el gran secreto del Kendo; no se debe atacar al hombre, sino a su espíritu.
  Con esta mentalidad, la “Vía del Sable” se practica inspirándose profundamente en el espíritu del Bushido, y el shinai, se impregna del espíritu del sable. Los samuráis otorgaban al sable poderes misteriosos y divinos, tratándolo como un objeto sagrado, con veneración. Cuando el samurai fallecía, era enterrado con su sable y cuando un niño nacía en el hogar, se pensaba que el sable le protegería contra las influencias maléficas.
  El arte del maestro armero era considerado sagrado y consistía en varios rituales shinto de extremada complejidad. Después de ayunos y ritos preparatorios en las montañas o templos, el armero decoraba la forja con las cuerdas sagradas “Shimenawa”, ejecutaba inmersiones purificadoras revestido con los ornamentos blancos de los monjes shinto y encendía el fuego invocando al dios de la forja delante del altar “Kamidana”. Durante su trabajo, que podía prolongarse durante muchos días, continuaba con los rituales de purificación absteniéndose de consumir alimentos considerados como impuros. Nadie podía entrar en la forja y nadie podía dirigirle la palabra, considerando las fórmulas y técnicas del forjado como el secreto más celosamente guardado de cada escuela.
  De esta manera, el sable adquiría una concepción sagrada y además de las cualidades del maestro forjador, se le añadían las del dueño del mismo. Cuando había sido utilizado en muchas batallas o poseído por valerosos samuráis, se le consideraba un símbolo, “(…) un instrumento cargado del misterio de la vida y de la muerte” (Michael Random, 1988). El sable representaba la frontera misma entre la vida y la muerte.
  El shinai adquiría las mismas cualidades del sable y, de esta manera, el Kendo perpetúa la esencia de la esgrima japonesa. No solo se trata de adquirir un conjunto de técnicas de combate con el fin de vencer a un adversario, sino que la “espada” permite al practicante poner a prueba su espíritu, alimentar su naturaleza moral y desarrollar su personalidad.
  Precisamente, este énfasis en el “Shin-Shin Shugyo” (entrenamiento del cuerpo y la mente) durante la era Taisho, permitió que se utilizase este Budo moderno como medio de refuerzo y cohesión social, utilizando esa “energía espiritual” para desarrollar y propagar los valores altamente nacionalistas (50).


d) Técnicas y Métodos de entrenamiento.


  Tuvieron que efectuarse numerosas modificaciones en las clásicas técnicas de esgrima hasta elaborar las modernas técnicas de Kendo. Dichas modificaciones, a su vez, son indicativas del cambio de propósito desde una forma de combate con espada, a una práctica en la que predomina la disciplina espiritual y la expresión puramente deportiva.
  La posición inicial en Kendo es extremadamente erguida, con los pies muy próximos uno del otro y sus puntas dirigidas hacia delante. Uno de ellos se encuentra ligeramente más adelantado (1/2 paso) y los desplazamientos se efectúan con pasos deslizantes que dan lugar a salidas y cambios de dirección muy rápidos.
  La acción de golpeo también es muy diferente a la ejecutada con una verdadera espada. El golpe-tocando en Kendo es ideal en una expresión no combativa al no existir ninguna penetración con el impacto que pudiera dar lugar a lesiones. A este respecto, sólo están permitidas ocho zonas en las que el shinai puede golpear, con siete bloqueos y un solo ataque efectuado en punta (a partir de los 16 años). El hecho de limitar las zonas de ataque tiene un doble propósito; primero, aumentar el nivel de seguridad en la práctica al atacar únicamente zonas protegidas por la armadura corporal; y segundo, desarrollar la eficacia de los ataques fundamentales, base de la disciplina.

  En cuanto a la metodología del entrenamiento, se utiliza el “Kakari-Geiko” o “entrenamiento en el ataque”, en el que un estudiante júnior ejecuta sus ataques repetidos sobre un estudiante avanzado o profesor que corrige sus movimientos. A pesar de que el entrenamiento tiene un fuerte componente espiritual, la práctica es fundamentalmente física.
  A pesar de que no es el principal método de entrenamiento, el Kata también forma parte del moderno Kendo y es un componente vital para el desarrollo de los kendokas avanzados. Durante su ejecución, a través de movimientos codificados y extremadamente precisos, el adepto puede practicar en solitario o por parejas todo tipo de ataques y de defensas.


  En 1912, el Butokukai formuló a través de su comisión técnica los “Dai Nippon Teikoku Kendo Kata” (Los Kata de Kendo del Gran Japón Imperial) que consistían en 12 técnicas, nueve con el “Odachi” (espada larga) y tres con el “Kodachi” (espada corta). Estos Kata fueron renombrados en los “Nihon Kendo Kata” (Los Kata de Kendo del Japón) y continúan utilizándose como las bases del Kendo moderno y están aprobados por la “Zen Nihon Kendo Remmei” (Federación de Kendo de todo el Japón).

sábado, 23 de julio de 2016

Cultura Guerrera de Filipinas (II)

Autor: César Gómez

ANÁLISIS HISTÓRICO.

a) Periodo Pre-hispánico.


  Tanto antropólogos como especialistas del periodo “pre-histórico” sostienen diferentes tesis acerca de los primeros habitantes de las islas filipinas.

Dr. Hotley Beyer
  Hotley Beyer (10) propuso la siguiente teoría durante los años 40: 


-    Entre el año 30.000 y el 25.000 a.C. habría llegado la primera oleada de habitantes llamados los “Aeta”. Físicamente caracterizados por su corta estatura, con la piel muy oscura y un gran parecido a las actuales tribus de pigmeos africanos, procederían de Asia central. Utilizaban fundamentalmente la cerbatana, el arco y la flecha. En la actualidad, podríamos encontrar semejanzas de tipo físico con los habitantes de las altas tierras de Luzón, Visayas y Mindanao.


-    Del año 5.000 al 3.500 a.C. llegaron dos olas sucesivas de emigrantes provenientes de Indonesia, con una evolución cultural evidente con respecto a los Aeta, obligándoles a huir buscando refugio en las regiones montañosas. Esta primera oleada de indonesios, a su vez, habría sido obligada a desplazarse hacia las tierras del interior por una segunda emigración también procedente de Indonesia, que habría permanecido en las zonas costeras. Sus armas eran mucho más eficaces, hechas con puntas de piedra afiladas, hojas de piedra afiladas y escudos. Sus trazos físicos podrían verse hoy en día entre las tribus Kalingas, Gadang, Isnegs, Mangyans, Tagbanuas, Manobos, Madays, Subanuns y Samales.


-    Entre el 2.000 y el 1.500 a.C. habría llegado la primera oleada de emigrantes procedentes de Malasia. Utilizaban las armas de metal (dagas, espadas y lanzas) y estos terribles “corta cabezas” podrían ser los antecesores de las tribus Bontok-Igorot (Igorrotes), Ilongot y Tingguisan, residentes en el norte de Luzón.


-    Del 100 a.C. hasta el 1.400 d.C. podría haber llegado una segunda oleada de pueblos procedentes de Malasia y responsables de la introducción del alfabeto “Visayan Baybayin” (Alibata, Abakada).
         
-    Entre el 1.400 y el 1.500 tuvo lugar la llegada de la tercera oleada procedente esta vez de Borneo, isla de Panay, y éstos serían los ancestros de los Tagalos y Visayanos actuales. Lamentablemente, Beber no consolidó su teoría con ninguna prueba de carácter documental o arqueológico.


  Científicos del ”Philippine´s  National Museum” habrían descubierto más de 100 lugares en los valles Kalinga, Tabuk y Cagayan, que contendrían objetos datados en 500.000 años de antigüedad. Dichos objetos estarían relacionados con el espécimen conocido como “homo erectus” y en particular a las familias del “hombre de Java”  o “hombre de Pekín”. Ni que decir tiene que dichos descubrimientos contradecían las hipótesis de Beber probando la existencia de vida en el archipiélago 470.000 años antes de la llegada de los “Aeta”. Pero, más tarde, otros estudios efectuados por Shulter y Mathisen (“Pleistocene studies in Cagallan Valley of Northern Luzon, Philippines”.) No conseguían demostrar la relación entre dichos objetos y el “homo erectus”.

  En 1962, el estudio de fósiles encontrados en una caverna en Tabon, Lipuun Point (Palawan) dio como resultado una datación de 22.000 a.C. y se les asoció a la especie conocida como “austroloide”.



Dr. F. Landa Jocano
  Con todas estas nuevas pruebas, el antropologista F.Landa Jocano (11) elaboró otra hipótesis en los años 70. Teniendo en cuenta las pruebas geológicas y arqueológicas afirmó la existencia de otros habitantes en el archipiélago antes de las fechas propuestas por Beber. 

  Así:
- Después de la escisión de las islas del continente asiático, pueblos indonesios, malasios y chinos fueron llegando a las islas durante sus viajes comerciales hacia otros países por vía marítima, y esto, debido a los cambios imprevistos en los vientos, en las condiciones climáticas y en las mareas. Durante sus estancias en las islas y antes de volver al mar se produjeron intercambios culturales con los habitantes locales.


- Durante el periodo comprendido entre el año 500 a.C. y 900 d.C., se intensificaron los contactos de los filipinos con el exterior gracias a los transportes marítimos, mucho más eficaces.


- En el año 600 d.C., el imperio Srivijayan, establecido en el Sud-este de Sumatra, se convierte en el poder comercial más poderoso de Asia del Sur. Dicho imperio mantuvo intercambios comerciales regulares con la India y China.


- En 1923, el imperio Srivijayan fue sucedido por el imperio Madjapahit. Durante este periodo, se intensificaron las relaciones entre Filipinas en Indonesia, y muchas influencias de tipo hindú afectaron a las islas. Todos estos contactos afectaron notablemente a la cultura pre-histórica de Filipinas y, por supuesto, influenciaron la utilización y fabricación de los utensilios de guerra y caza, y por supuesto, a sus métodos de combate.


- Durante la dinastía Tang (618-906) y puede que hasta los años 1400-1500, se intensificaron los contactos entre China y Filipinas. Es posible que artes como el “Kun-Tao” (12) fueron transmitidas por las familias reales chinas a los filipinos como signo de amistad, como sucedió en otros archipiélagos (13). Actualmente se practica del Kun-Tao en la tribu de los Samal Tausug, y se le conoce también con el nombre de “Langka-Kuntaw”.


  Como ejemplo de este tipo de relaciones cabría decir que en 977 la isla de Mindoro era considerada como el lugar de residencia de los comerciantes chinos. Más tarde, con las dinastías Sung y Ming se produjeron más migraciones y se levantaron más colonias en el archipiélago filipino. Esto ha dado lugar a la existencia de evidencias arqueológicas que demuestran la existencia de intercambios comerciales entre ambas culturas mucho antes de la llegada de los españoles. A partir de 1650, y debido al monopolio comercial establecido por los españoles (15), las actividades de los filipinos fueron reducidas a la agricultura y al comercio interno.


  De estos intercambios con la cultura china los filipinos aprendieron el arte de la metalurgia, aplicándolo fundamentalmente a la fabricación de armas blancas (espadas, dagas, etc…) y de cañones.


  Han llegado hasta nuestros días pruebas de estas relaciones tan intensas, por ejemplo, en el terreno del lenguaje. En la lengua “Pampangan” (16) los apodos que tienen el sufijo “Co”, como “Songco”, “Gocheco” y “Cojuangco”, son evidencias de la relación con las familias chinas “Song”, “Go-Che” y “Co-Juang”.


  Ante la ausencia de documentos escritos que puedan darnos información de “primera mano” debemos recurrir a la tradición oral. La historiografía puede considerarse un método legítimo de búsqueda de información, así, analizando las tradiciones, los mitos, las leyendas, etc…podemos reconstituir una importante base de datos. Al no existir fuentes “primarias” de información, el sistema de creencias adquiere una importancia fundamental, desde un punto de vista antropológico, permitiéndonos comprender en qué creían estos pueblos.



  Por estas razones me parece interesante reproducir la conocida “Leyenda de los 10 Datus” (17). Esta historia aparece escrita en los años 1300, siendo considerada como la historia de Panay y del origen de Filipinas. Dice así:


 “10 jefes Datu Dyak (clanes Muslims) (18) salieron de Borneo, para huir del cruel sultan (19) Makatunaw, y llegaron a la isla de Panay. A su llegada, el líder de los 10, Datu Puti, antiguo primer ministro de Makatunaw, negoció con el jefe nativo Aeta, Datu Marikudo, para que sus gentes pudieran establecerse en las tierras bajas de Panay. Después de haber consultado con un viejo Aeta, aceptaron a cambio de joyas hechas en oro y festejaron el acuerdo con el Sinulog (danza guerrera) y el Ati-Ati (festival marcial).
   Los nuevos llegados fueron conocidos como los Malandog y después de la implantación de su ciudad, Datu Puti decidió regresar a Borneo para combatir al sultán Makatunaw, y nunca más se tuvieron noticias suyas. Antes de partir, Datu Sumakwel fue nombrado jefe de los Malandog.
  Estos hombres borneo-malayos se convirtieron en los ancestros de los filipinos Visayanos. Dos otros jefes, Datu Domangsil y Datu Balensuela, se convirtieron, continuando su viaje a través de los ríos, en los ancestros de los filipinos Tagalos.
En 1250, los 10 Datus fundaron la Confederación de Madyaas, con Datu Sumakwel como jefe principal. Esta organización regulaba los tres distritos de Panay: Datu Sumakwel en Hamtik (actual Antique), Datu Bangkaya en Aklan (actual Capiz) y Datu Paiburong en Irong-Irong (actual Iloilo).
  Sumakwel dirijía la confederación aplicando el Código Penal escrito en los Maragtas (el libro de leyes más antiguo de Filipinas) y los otros Datu; Paduhinogan, Lubay, Dumangsil y Domalogdog, le ayudaban”.


  Otras confederaciones fueron creadas posteriormente en Filipinas: Rajah (20) Tupas fundó la Confederación Sugbu (en el actual Cebu) y el Rajah Sulayman, la Confederación Manilad (actual Manila), que fue muy poderosa y que dirigió los reinos del centro de Luzón.


  En general reinaba la paz y los acuerdos eran mantenidos sin ningún problema. Como curiosidad, los Datus de Borneo habrían creado las “Bothoan” o academias donde los futuros líderes de Panay habrían estudiado las armas y las letras.


  Desde un punto de vista académico, es sospechosa la ausencia de un texto “original” de los Maragtas, y así lo confirman los estudiosos del tema que dudan de su autenticidad.

NOTAS

(10) Beber, H.O. (1948) “Philippine and East Asian archeology, and its relation to the origin of the Pacific Islands Population”. Quezon City, Philippines: National Research Council of the Philippines.

(11) Felipe Jocano es profesor en el Departamento de Antropología, Facultad de Ciencias Sociales y Filosofía de la Universidad de Filipinas, Diriman, Quezon City. Es practicante de “Lightning Scientific Arnis” y de otras artes marciales.

(12) Arte marcial originario de China y practicado en el seno de las familias nobles.

(13) Concretamente en Okinawa.

(14) Zhu Yuanhang, un caudillo rebelde campesino subió al poder en 1368 y fundó la dinastía Ming. En el año 1644 los manchúes expulsaron a los Ming del trono y, con el nombre dinástico de Ping, gobernaron China hasta el siglo XX. Durante el reinado de Felipe II (1556-1598) se vivió la máxima extensión del imperio hispánico y se produjeron importantes intercambios comerciales con China desde Filipinas (Nacional Geographic, n.44, pp: 76).

(15) Portugal no quería perder su hegemonía  en el Sudeste asiático reclamando los derechos que le otorgaba el “Tratado de Tordesillas”, el cual, había sido ratificado en 1494 por los Reyes Católicos de España y Juan II de Portugal. Este acuerdo dividía el mundo en dos partes y daba a Castilla las tierras descubiertas a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde. Por lo tanto, el archipiélago filipino estaba fuera de los límites españoles. Un primer encuentro en Yelbes (1524) no encontró solución y se tuvo que esperar hasta 1529 en Zaragoza, cuando Carlos I de España convenció al Rey de Portugal para que intercambiara las islas Filipinas por Las Malucas y 350.000 ducados.

(16) El lenguaje Pampango fue influenciado en un primer tiempo por la familia “malayo-polinesia” y pertenece a la rama “proto-sulil” de los lenguajes filipinos. Se piensa, incluso, que es un lenguaje de transición entre los del norte y los del sur de Filipinas.

(17) “Datu” o “jefe de guerra” tribal.

(18) “Muslims” o “moros”, musulmanes.

(19) El “Sultan” representa la más alta autoridad político-religiosa en el Islam.

(20) Los reyes o “Rajahs” dirijían las “ciudades-estado”, ejerciendo su autoridad sobre una cantidad de familias que oscilaba entre 30 y 100. Según el “Barangay” o “sistema de leyes”, las ciudades podían aliarse unas con otras. Tenían un lenguaje común y costumbres similares, constituyendo juntas reinos religiosos regionales mucho más grandes. Se considera que ésta puede ser la base del actual sistema de provincias. Fue durante este periodo de los “reinos regionales” que se produjo la llegada de los españoles a Filipinas.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Cultura Guerrera de Filipinas (I)

“Transmisión del saber físico, 
simbólico e imaginario.”
Autor: César Gómez


INTRODUCCIÓN



 Filipinas, un archipiélago formado por más de siete mil islas, constituye en sí mismo el lugar de encuentro de una gran diversidad de culturas, etnias y creencias. A través de su historia, numerosos son los pueblos que han llegado a ellas, bien por razones comerciales o bien estableciéndose y adoptándolas como su nuevo lugar de residencia. Desde los países asiáticos e indonesios hasta las grandes potencias europeas, todos y cada uno de estos pueblos ha dejado su huella en la cultura filipina, ecléctica, variada y sorprendente.

 Analizando su evolución histórica podremos observar las influencias a las que fue sometido este maravilloso país, y esto nos proporcionará la base a partir de la cual podremos comprender uno de sus aspectos más característicos, su cultura guerrera.

 Hoy en día, una de las cosas que más sorprende al llegar a Filipinas es la enorme naturalidad con la que se llevan y utilizan las armas, y en particular, las armas blancas. Este pueblo vive, día a día, con un nivel de violencia altamente tolerado y que resultaría difícilmente comprensible en un país occidental.


 ¿Contradice esto la teoría de N. Elias en la que se afirma que el nivel de violencia autorizado en las sociedades recientes es, en general, más bajo que aquel de las sociedades más antiguas? (1) ¿O se trataría más bien, de un proceso de transmisión cultural (marcial) altamente ritualizado e integrado en una sociedad contemporánea? ¿Porqué oponer modernidad a prácticas tradicionales y simbólicas? ¿Cómo explicar, sino, que en un país desarrollado y moderno puedan seguir practicándose ritos extremadamente violentos, como, las crucifixiones en vivo y en directo durante la Semana Santa?

 Observando de cerca las tradiciones guerreras de la cultura filipina, su folklore altamente inspirado en las tradiciones marciales, comprendiendo sus influencias y diferencias, intentaremos acercarnos a la estructura simbólica e imaginaria de sus prácticas guerreras y la relación que mantienen con la transmisión del saber físico, de los movimientos, técnicas y estrategias de combate. Todo un saber antiguo perpetuado hasta nuestros días gracias a las artes de combate filipino.

 Los aspectos físicos del arte han evolucionado a través del tiempo no solo paralelamente a la evolución del armamento, sino también a la diversificación en versiones deportivo-educativas del arte y a las influencias de otras artes de combate de origen asiático e indonesio. La época, el lugar geográfico, etc… también son factores que han influido en dicho desarrollo, pero, el alma de las artes marciales filipinas se encuentra en su carácter simbólico, y solo entendiéndolo podremos comprender el porqué de esta forma de pelear y de vivir.

 Así pues, la idea de este trabajo es el poner de manifiesto que, si bien los aspectos físicos del arte filipino de combate han evolucionado con el tiempo debido a múltiples influencias, la esencia del arte está constituida por sus representaciones simbólicas e imaginarias. Estas, condicionan a su vez, a modo de “feed-back”, el saber físico del arte, el modo de transmisión, las estrategias, etc… a modo de “filtro” que nos asegura como “hacer bien”.

 A diferencia de otras artes marciales de origen asiático, este saber físico es ecléctico, adaptable y variado, tal y como lo son su cultura y sus creencias. Un conocido profesor de artes marciales filipinas dijo una vez: “Si deseas comprender como combate un pueblo, debes entender primero como vive” (Daniel A. Inosanto)


Mapa de Filipinas
ANÁLISIS ETIMOLÓGICO Y TERMINOLOGÍA.

 Las artes marciales de Filipinas son conocidas bajo los nombres de “Kali”, “Arnis” o “Eskrima”. Términos que derivan del hecho de que el archipiélago filipino estuvo bajo dominio español durante más de tres siglos y, en consecuencia, la utilización del castellano ligeramente modificado ha sido de uso común hasta épocas muy recientes.

 Numerosas son las teorías acerca del origen de un término u otro, de su procedencia, de su verdadero significado, y numerosos los artículos que se han publicado al respecto. Pero nuestro objetivo no es el “dilucidar” este problema, así que solo presentaremos las grandes hipótesis más aceptadas.

 “Arnis”, en lengua “tagalo” (2) es una deformación del término español “Arnés”, que procede a su vez de “Arnés de mano”. Dicha expresión habría servido para describir los ornamentos utilizados en las “Komedya” (comedias) y que se colocaban alrededor de las manos de los actores. Estas representaciones teatrales de proselitismo católico, en las que se mezclaba la música, el baile, el teatro y por supuesto, los combates ficticios entre los actores, tuvieron una enorme difusión en Filipinas a partir de 1766 (3). Dicho término, deformado en su pronunciación en tagalo por el de “Arnis”, habría servido para definir los movimientos artísticos de combate de las representaciones.

 Para llevar a cabo dichos espectáculos era necesario tener algunos conocimientos básicos de Esgrima. Las técnicas conocidas por “Estokada” o “Matador”, puede que hubiesen recibido esos nombres por que representaban los movimientos con los cuales el “torero” sacrificaba al toro (estocada). Estos nombres fueron utilizados para definir algunos estilos autóctonos de “Eskrima”.


 Según el padre Francisco “Balagtas” Baltazar, en su poema “Florente y Laura”:

 “Larong  Buno´t  Arnes na  kinakitaan ng
 Kanikaniyang  liksi´t  karunungan”
 (Las artes del Buno y del Arnis aportan cada uno
 maestría y conocimiento) (4)

 Respecto al término “Escrima” o “Eskrima”, se piensa que los españoles utilizaron la palabra “esgrima” al ver los combates con palos de los filipinos de Visayas (5). Dichos “encuentros”, altamente ritualizados y violentos, les recordaban los combates o duelos europeos. Pronunciado por los filipinos, el término se transformó por el de “Escrima”.


 Durante esta época, a partir de 1764, se hacía referencia a las artes de combate con armas con los nombres de “Estoque”, “Estocada” o “Fraile”. Toda práctica armada (espadas o cualquier tipo de armas blancas) efectuada por los nativos era severamente castigada, razón por la cual se piensa que se popularizó la práctica con palos. También es posible que los métodos de “espada y daga” y “espada corta”, practicados por los españoles, tuvieran una fuerte influencia sobre los métodos de “Escrima Filipina” (6).

 Con respecto a la sustitución de la letra “c” por la “k” y, por tanto,”Eskrima” en lugar de “Escrima”, se piensa que fue utilizado por primera vez por el independentista Felicísimo Dizón (1896-1984) durante los años 1930-40. Cambio que se produjo como consecuencia de una motivación “anti-española” puesta de moda por los revolucionarios filipinos. Otro ejemplo lo tenemos en el acrónimo “K.K.K.” utilizado por la sociedad secreta llamada “Katipunan”.

 El término “Kali” tiene una procedencia mucho más enigmática y, escuchando a los diversos autores, extremadamente contradictoria. Muchos son los puntos de vista; algunos de ellos afirman que dependiendo de la provincia de origen el término podría proceder de:
- “Kaliradman”, en las provincias Ilongo y Visayas.
- “Pagkalikali”, en las provincias Ibanag.
- “Kalirongan”, en las provincias Pangasinan.
- Etc…

     Tal vez el origen sea indonesio y procedente del término “Tjakalele”; o bien del sud-este asiático, nacido durante los imperios Madjapahit  y Shri-Visayan, haciendo referencia a la diosa Kali; o de las tribus exiliadas de las islas de Borneo (7), aunque no existen indicios arqueológicos que sostengan estas teorías.

     En Tagalo, el término “Kalis” (fonéticamente pronunciado “keris” o “kris”) significa “utilización de un arma”, y con él, también se define a un tipo de espada muy particular. Reducido a “Kali” significaría, “todos los sistemas donde se utilizan armas blancas o cortantes”.

     Lo que si podemos afirmar rotundamente es que no existen pruebas de tipo histórico o antropológico de la existencia de un arte denominado “Kali”, existente en Filipinas, antes de la llegada de los españoles (antes de 1.500) (8) Dicho término comienza a utilizarse de forma generalizada a partir de los años 80 con motivo de la popularización de las artes marciales filipinas en Estados Unidos y el resto del mundo (9).

NOTAS


(1) Norbert Elias , Eric Dunning (1986)“Sport et civilisation. La violence maîtrisée ».

(2) Dialecto de uso largamente extendido en Filipinas.


(3) “Kasaysayan ng Komedya sa Filipinos 1766-1982. History of the Komedya in the Philippines 1766-1982”. Tiongson, Nicanor G.Manila: De La Salle University., pp:269


(4) Balagtas, F (1982) “Florante at Laura”. Quezon City, Philippines: Ani Publishing.

(5) Región de Filipinas.


(6) Para efectuar las representaciones era necesario tener algunos conocimientos básicos de Esgrima. Las técnicas conocidas por “Estokada” o”Matador” puede que hubiesen recibido esos nombres porque representaban los movimientos con los cuales el “torero” sacrificaba al “toro” (Estocada). Estos nombres serían utilizados para definir a los estilos autóctonos de “Esgrima”.


(7) “Kali” sería una abreviación de “Kalimantan” (al norte de Borneo), isla a partir de la cual los 10 Datus viajaron hacia las islas Filipinas, hasta Panay. (“La leyenda de los 10 Datus”. Maragtas).

(8) Mark Wiley.


(9) En 1980, Dan Inosanto presenta un libro sobre las artes marciales filipinas que tocará a un largo público y tendrá una gran difusión a nivel internacional. A partir de esta época comienza a designarse este arte marcial bajo el nombre de “Kali”. Éste término había sido elegido por Dan Inosanto para designar el nombre original de “Eskrima”, a pesar de que su etimología fuera incierta. El éxito del término “Kali” fue tal que motivó a numerosos maestros eskrimadores a cambiar el nombre de sus sistemas con el fin de ser más comerciales.